En los últimos días he comentado con
algunos amigos que el proceso electoral de 2018 se me antoja como el más
entretenido de los últimos tiempos. El entorno socio-político actual ha dotado
a este proceso de un nivel de espectacularidad sin precedentes: el precandidato
príista y su relación con los incrementos en los precios, entre otros, de las
gasolinas; la fractura al interior del PAN, el eterno candidato y su propuesta
de amnistía al amparo de la consigna “olvido no, perdón si”; Mancera cerrando
apoyos dentro del Partido del Sol Azteca (aunque los números no le alcancen
para sentarse en la Silla Presidencial); el frente que al parecer camina hacia
la debacle; los “independientes” no tan independientes (Margarita emanada del
PAN, el Bronco del PRI); los independientes verdaderamente independientes que,
desgraciadamente, no tienen grandes esperanzas.
Si todo esto fuera poco, algo que le ha
dado tintes todavía más de farándula a esta elección presidencial fue la
puntada de Dante Delgado Rannauro de manifestar que, en el Frente, la
candidatura presidencial debe ser para el PAN, la de la CDMX para el PRD y que
Mancera debería ser el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de
Senadores. Al respecto, José Cárdenas manifestó en su columna titulada “La
Divina Comedia de Dante” publicada el día de hoy en El Universal (visible en http://www.eluniversal.com.mx/columna/jose-cardenas/nacion/la-divina-comedia-de-dante)
que esto resulta imposible porque el artículo 55 de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos prohíbe a los gobernadores y jefes de gobierno
ocupar una curul en la Cámara de Diputados o un escaño en la de Senadores por
su jurisdicción o distrito inmediatamente después de dejar el cargo. Estoy en
desacuerdo con José Cárdenas. El artículo 55 constitucional, en su fracción V
establece que los Gobernadores de los Estados y el Jefe de Gobierno de la
Ciudad de México no podrán ser electos en las entidades de sus respectivas
jurisdicciones durante el periodo de su encargo, aun cuando se separen
definitivamente de sus puestos. Esta limitación, desde mi interpretación,
implica que el Jefe de Gobierno no puede renunciar a mitad de su mandato para
buscar una Diputación Federal.
Independientemente de la interpretación
del precepto constitucional referido, el fondo es el que resulta maravilloso.
Dante Delgado, presidente del más pequeño de los partidos que componen el
frente, se tomó el atrevimiento de “sugerir” que Mancera busque un escaño en el
Senado y, además, establecer un ultimátum de 72 horas para que el Jefe de Gobierno
decline en sus aspiraciones presidenciales. “Mis decisiones personales las tomó
yo” fue la respuesta de Mancera, para luego reconocer que Dante “sería un excelente
Secretario de Agricultura”. ¿Será, acaso, que el Frente Ciudadano esté en
agonía enfrentando sus últimas horas? La carrera presidencial se ve bastante
interesante pero, ¿qué hay de la ciudad de México?
Ahora, a pesar de no estar tan de lleno
en el foco noticioso, las elecciones en la Ciudad de México también resultan
bastante entretenidas por diversas razones, la principal, por supuesto, ser las
primeras que se llevarán bajo el amparo de la Constitución Política de la
Ciudad de México. ¿Jefes Delegacionales? Ni hablar, ahora serán Alcaldes
electos en planilla con los miembros de su cabildo, constituyendo un
Ayuntamiento con representación proporcional de las demás fuerzas políticas. Se
elegirá también el primer Congreso de la Ciudad de México, entidad legislativa
que tendrá, entre otras, la titánica labor de expedir varias leyes
reglamentarias de diversos preceptos de la nueva Constitución. Además, la Ley
Fundamental Local establece la creación del Cabildo de la Ciudad de México,
compuesto por la persona titular de la Jefatura de Gobierno y por las personas
titulares de las Alcaldías, mismo que sesionará de manera bimestral y cuyos
integrantes tienen terminantemente prohibido designar suplentes. Por si esto
fuera poco, los funcionarios electos, exceptuando a quien gane la Jefatura de
Gobierno, podrán reelegirse. El nuevo marco legal genera grandes cambios y gran
expectativa, veremos si esta primera elección llega a buen puerto.
Los actores políticos locales también
han generado un gran espectáculo. Evidentemente, la posible fractura del Frente
a nivel nacional amenaza con terminarlo también a nivel local. De concretarse
esta división, la carrera por la Jefatura de Gobierno sería únicamente de dos
competidores: PRD y MORENA. Es por todos sabido que, en la Capital del País, ni
el PAN ni el PRI tienen la fuerza suficiente, no digamos para ganar la Primera
Magistratura de la Ciudad, sino para ser competitivos. Recordemos que estos
institutos políticos en la Ciudad se pelean entre sí para ser la tercera o
cuarta fuerza política. (El PAN actualmente tiene dos delegaciones mientras que
el PRI tiene 3. El PAN tiene 10 Asambleístas mientras que el PRI tiene solo 8,
contra 20 y 17 de MORENA y del PRD respectivamente).
Este panorama que puede resultar tan adverso
para los dos partidos que han ostentado la Presidencia de la República no les
impide, sin embargo, generar una gran expectativa y un gran espectáculo.
El PRI, en otro ejemplo de democracia
partidista, apuntaló a Mike Arriola, Director General del IMSS y quien además
fuera Director General de la COFEPRIS durante la administración de Felipe
Calderón. De esta manera buscan repetir en lo local la estrategia nacional:
postular a personas que no son militante del tricolor y que pueden tener
interlocución con otras fuerzas, específicamente dentro de las filas
blanquiazules. Pero en lo local, las cosas no se han dado tan tersas como en lo
federal. Esta imposición resulta un duro golpe contra Cuauhtémoc Gutiérrez de
la Torre y su grupo. En diferentes momentos, dos integrantes de este grupo
manifestaron su intención de contender por la Jefatura de Gobierno además de
mostrarse apoyo mutuo, tal como se observa en la nota publicada por el
periódico La Razón https://www.razon.com.mx/betanzos-rubalcava-se-destapan/
Otro integrante del grupo de Gutiérrez
de la Torre, Fernando Mercado, actual Jefe Delegacional en La Magdalena
Contreras dijo ayer en conferencia de prensa que Arriola debe dialogar con
príistas locales si desea ser el abanderado para el gobierno de la Ciudad (http://media.jornada.com.mx/2017/12/07/capital/032n2cap).
La postura de Mercado es simple y comprensible: Arriola no ha hecho su carrera
política en la Ciudad, la ha hecho a nivel federal, por lo que, considera el
Jefe Delegacional, debería sentarse con los actores príistas locales para
generar una estrategia que resulte favorable, es decir, sentarse a la mesa y
ponerse de acuerdo “Nosotros no somos el Frente, aquí no nos picamos los ojos”
señaló Mercado. ¿Se consolidará Arriola como candidato? En muy pocas horas lo
sabremos.
El PRD, el Partido del Sol Azteca, uno
de los grandes protagonistas de la Ciudad no está por ello exento de espectáculo.
Salomón Chertorivsky, Secretario de Desarrollo Económico, habría renunciado
ayer a su cargo para buscar la candidatura. Esto informaron los medios de
comunicación, sin embargo, pocos minutos después, el Secretario salió a
desmentir su renuncia. En la política no hay causalidades ni errores. ¿Será
acaso que si presentó su renuncia, la cual no fue admitida por el Jefe de
Gobierno y que éste le haya ordenado que se mantenga alineado y no haga olas?
Diría Luis Pérez, reportero de Excélsior, “en la política no hay sorpresas, hay
sorprendidos”.
MORENA, aunque parezca ser el más
calmado, con Claudia ya como su candidata, tendrá que esperar a ver qué sucede
en los días venideros. Recordemos que la hoy ex Jefa Delegacional en Tlalpan no
salió precisamente bien parada después del sismo del 19 de septiembre, pero, lo
que verdaderamente me intriga del partido de Andrés Manuel es por qué Monreal,
siendo tan orgulloso como es, se quedó ahí después del desaire, ¿será acaso que
López Obrador le sabe algo tan turbio como para hacerlo tragarse su orgullo?
Por su parte el PAN en la ciudad no
tiene un panorama tan claro. Se rumora que, en caso de que se culmine el
rompimiento del Frente, los posibles abanderados serían la Senadora Mariana
Gómez del Campo o el actual amo del Partido en la Ciudad, Jorge Romero,
coordinador de la bancada azul en la Asamblea Legislativa. No veo que alguno de
los dos tenga opciones, aunque también debemos de reconocer que el sismo
sacudió la firmeza política de Romero. En la delegación Benito Juárez, muchos
edificios construidos durante su administración resultaron severamente dañados,
¿será que el sismo también derrumbe su carrera política?
Definitivamente en nuestro país, la
política es un espectáculo y estamos entrando al momento en que se decidirá
quiénes se llevarán los Oscar a los mejores actores. Por lo pronto, sentémonos
con nuestras palomitas y disfrutemos la función.
Twitter: @Benjamin_Muniz
Me parece muy adecuado tu comentario Benny y para mí tienes mucha razón.
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