Hay en México cierto político
tabasqueño de discurso mesiánico y subversivo que asevera que la “mafia del
poder” le tiene miedo y, por eso, lo comparan con personas de la talla de Hugo
Chávez y Donald Trump. Asegura también que su revolución ha sido pacífica y que
no se ha roto ni un solo vidrio (omite, por supuesto, el número de empleos
perdidos y el quebrantamiento económico que generó su plantón en Reforma).
El discurso de López Obrador siempre se
ha sentado sobre la base del combate a la corrupción y los millones de pesos
que el país se ahorraría, recursos que podrían ser utilizados para enfrentar necesidades
sociales. El combate a la corrupción debe ir acompañado de transparencia y
rendición de cuentas. Es precisamente aquí donde surge la primera incongruencia
del Presidente Nacional de MORENA: durante su gestión como Jefe de Gobierno, el
Distrito Federal se convirtió en la entidad más opaca del país.
Sin embargo, hay una incoherencia que
me resulta más preocupante: que el candidato presidencial morenista (creer que
no lo será es creer un absurdo) se encuentre analizando otorgar una amnistía a
los líderes del narcotráfico para, según lo cree, garantizar la paz. Muy
preocupante lo que propuso el Chilapa, Guerrero el pasado sábado 2 de
diciembre.
En su columna “El perdón de AMLO”
publicada el 4 de diciembre en EL Universal (visible en http://www.eluniversal.com.mx/columna/hector-de-mauleon/nacion/el-perdon-de-amlo),
Héctor de Mauleón lanzó una frase lapidaria: otorgar amnistía sería cerrar el
acceso a la justicia a miles de personas que se han visto afectadas por el
crimen organizado. Yo iría más lejos, sería dotar de legitimidad las acciones
delincuenciales. De golpe, su “revolución pacífica” en la que “no se ha roto un
vidrio” se apropiaría de miles de muertos, de secuestrados, de extorsionados. Manifestar
que se está analizando otorgar amnistía a los narcotraficantes, incluyendo sus
más altos jerarcas, es un verdadero insulto al pueblo mexicano, sobre todo en
el año en que se han roto todos los récords de homicidios (este ha sido el más año
más violento en 20 años). No resulta extraño que Miguel Ángel Mancera Espinosa,
Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y quien antes fuera Procurador General de
Justicia haya manifestado que “si tú
planteas una amnistía en este sentido, estás aceptando prácticamente un
narcoestado”.
Por su parte, el General Salvador
Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional fue categórico: “A mí me parece que no sería lo más
conveniente para México. Yo creo que es algo que tendrían que analizar muy
bien. Están dejando de lado todo el mal que han hecho al país, a cuánta gente
han envenenado, cuánta gente ha muerto por su culpa. ¿Cómo es posible pensar en
que se les dé una amnistía? Yo estoy en contra, más claro que eso nada”.
El titular de la Secretaría de Marina
Armada de México, Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz tampoco se mostró muy
complacido con la propuesta del político tabasqueño. En una entrevista comentó:
“Por supuesto que el gobierno no puede
pactar con la delincuencia organizada, sería convertir al Estado en parte de la
delincuencia organizada”.
Por supuesto que las grandes figuras de
la arena política nacional han mostrado su rechazo total a la propuesta de
amnistía. Solo por mencionar algunos, Ricardo Anaya Cortés, Presidente Nacional
del PAN, señaló que se trata de una idea vieja y mala que se intentó utilizar,
sin éxito, en Colombia; Margarita Zavala dijo que la propuesta de AMLO es un
país de impunidad y José Antonio Meade aseguró que él se pondrá del lado de las
víctimas, no de los victimarios.
¿Verdaderamente cree López Obrador que
brindar amnistía a los narcotraficantes traerá paz a nuestro país? Una cosa es
discutir la legalización de ciertas drogas pero otra totalmente diferente es
querer borrar de un plumazo la responsabilidad legal de las personas que han
matado a miles, que han robado la paz y la tranquilidad y que han dejado a su
paso una estela de sangre y desolación.
La propuesta de AMLO sólo puede
reflejar dos cosas, una igual de preocupante que la otra: es lo suficientemente
ingenuo para creer que la amnistía terminaría con el problema o, de plano, no
tiene conciencia de la realidad social ni del daño que sus palabras causaron a
muchos mexicanos. Resulta evidente que la amnistía no solo no resolvería el
problema, sino que, a mi punto de vista, lo acrecentaría y estoy totalmente de
acuerdo con lo que señala Héctor de Mauleón en su columna “AMLO trae la brújula
rota” publicada el día de hoy en El Universal (http://www.eluniversal.com.mx/columna/hector-de-mauleon/nacion/amlo-trae-la-brujula-rota):
“No es la primera vez que sus
declaraciones meten en aprietos a López Obrador. Hablar a la ligera ha sido su
calvario. Después de 18 años y tres campañas electorales, tal vez ya debería
tenerlo claro”.
Siempre he creído que AMLO no es la
mejor opción para gobernar México y siempre lo he sostenido abiertamente. Hoy,
sin embargo, sus afirmaciones tan a la ligera me confirman lo que siempre he
pensado: Andrés Manuel López Obrador no es la esperanza de México, pero se
acaba de constituir en la esperanza de los narcotraficantes. Veamos qué tanto
le afecta su idea de amnistía.
Twitter: @Benjamin_Muniz
Definitivamente las declaraciones de Andres Manuel fueron pensamientos dichos en voz alta, pero que conllevan consecuencias. Se dice también que pudiera ser estrategia para conquistar nuevos mercados, lo veremos ...
ResponderEliminarSi es estrategia para conquistar nuevos mercados, debe tener en cuenta que va a perder otros votantes que podría haber ganado. Te recomiendo la columna de López Dóriga de hoy en Milenio, habla justo de eso. Saludos!!!
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