lunes, 2 de diciembre de 2013

Impacto social del IVA en alimentos para mascotas


El pasado 14 de noviembre tuve la oportunidad de regresar al Cámpus San Ángel de la Universidad del Valle de México a impartir ante alumnos de posgrado la conferencia “Impacto social del IVA en alimentos para mascotas”, impuesto que fue aprobado por el Congreso de la Unión dentro de la llamada Reforma Hacendaria impulsada por el Ejecutivo Federal.

Cabe mencionar que haber regresado a aquella casa de estudios generó, innegablemente, una serie de recuerdos de mis tiempos que pasé ahí como estudiante. Por supuesto, muchas cosas buenas obtuve durante mi estancia en la UVM incluyendo el haber tenido el honor de ser alumno de muchos grandes maestros que no solamente se contentaron con enseñarnos sus respectivas cátedras sino que nos impulsaron a ser mejores como profesionistas y como seres humanos, y por supuesto, la mayor de las dichas conseguidas, el haber conocido en sus aulas a una gran mujer a quien tengo el privilegio de tener hoy día como mi esposa.

Regresando al tema, aquel 14 de noviembre volví a pisar el pódium del auditorio y comencé a conversar respecto al tema que nos atañía. Cabe mencionar que mi ponencia no fue respecto al tema fiscal como tal, sino, como en el mismo nombre quedó de manifiesto, el impacto social que este nuevo impuesto va a tener. El lector se podrá preguntar ¿qué afectación puedo tener yo como persona física con este impuesto? Analicemos.

Como primer punto hay que establecer de dónde viene la obligación a cargo de los mexicanos de pagar impuestos, la cual se encuentra fundamentada en la fracción IV del artículo 31 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el cual es del tenor literal siguiente:

Artículo 31. Son obligaciones de los mexicanos:
[…]
IV Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado o Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes.” (Énfasis añadido)

Como se puede observar del precepto constitucional arriba transcrito, los impuestos son requeridos para contribuir con los gastos públicos de manera proporcional y equitativa. Lo que me he podido percatar en muchas ocasiones es que la verdadera molestia de los mexicanos al momento del pago de nuestros impuestos no es el monto de lo pagado, sino el hecho que los mismos no se ven reflejados en una mejora en la calidad de vida de los mexicanos, eso, por supuesto sin contar las grandes exenciones de impuestos que han recibido muchas grandes empresas.

Definitivamente, la aprobación de la miscelánea fiscal generará consecuencias adversas para toda la sociedad mexicana. Un caso que, en definitiva, es demasiado delicado es la homologación del IVA a 16% en las zonas fronterizas, lo que puede implicar un duro golpe contra la competitividad nacional frente al mercado estadounidense.

Otro tema de cuidado es el empleo. Carlos Montiel Solana, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) advirtió que al menos 50 empresas adheridas a este organismo han confirmado el recorte de empleos para el primer trimestre de 2014 a consecuencia de la reforma fiscal. Manifestó además que con esta reforma se pretende convertir los empleos formales en informales, sin embargo se está fomentando lo contrario. Manifestó lo siguiente:

Lo que se está estimulando es el empleo informal, que las personas no se incorporen a la actividad económica legal, porque es caro, y preferirían seguir en ese estatus que abarca el 50 por ciento de la población económicamente activa porque no hay ninguna situación que los llame a convertirse en formales.

Por su parte, Rommel Ibarra Manjarrez, Presidente del Comité Directivo del Instituto Mexicano de Contadores Públicos de Sinaloa señaló que la reforma fiscal, lejos de generar un desarrollo económico favorable para los mexicanos, generará una deuda de 4,888 millones de pesos.

Respecto a los rubros de gasto, el diputado local del Distrito Federal por el PRD, Vidal Llerenas manifestó que “tristemente la discusión presupuestaria en la Cámara de Diputados normalmente no mejora la calidad del gasto. En general se incrementan las asignaciones que la SHCP envió con menos recursos de los recurrentes en temas sensibles como el campo, saludo y universidades estatales, como carta de negociación con los diputados, pero poco se discute sobre austeridad, evaluación del gasto o incluso sobre las grandes prioridades”.

La parte de evaluación del gasto genera, desde mi punto de vista, un punto muy importante, derivado que el hecho de no contar con una correcta evaluación del gasto ha generado que diversas entidades federativas presenten subejercicios bastante considerables en los recursos que les son asignados. El caso del Distrito Federal en lo que hace al Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) durante los ejercicios 2009 y 2010 es un claro ejemplo de ello.

Por lo que hace ya al tema del Impuesto al Valor Agregado impuesto al alimento de mascotas, cabe hacer mención que existieron diversas asociaciones pro animales que levantaron la voz en contra de este gravamen, uniéndose bajo la denominación “Juntos somos su voz”.

Una vez que el IVA fue aprobado por la Cámara de Diputados, se recibieron en el Senado de la República más de 120 mil firmas solicitando el rechazo a este impuesto, sin embargo, el mismo fue aprobado bajo el pretexto que tener una mascota es un lujo y una manifestación de riqueza. Según la Real Academia Española se define riqueza como abundancia de bienes y cosas preciosas. No encuentro un indicio respecto a manifestación de riqueza en un perro guía que es utilizado por una persona invidente. No encuentro la manifestación de riqueza en un perro rescatado de las calles y que es dado en adopción o la manifestación de riqueza en aquellos animales que son utilizados de manera terapéutica, como por ejemplo, para la rehabilitación de niños con problemas de autismo.

Ahora bien, 58% de los hogares de México tienen un animal de compañía, cuyo alimento se encuentra ahora gravado por el Impuesto al Valor Agregado, lo que afectará de manera directa la economía de las familias mexicanas. A través de este impuesto la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cree, porque ni siquiera tiene una certeza real, que se recaudarán alrededor de 500 a 600 millones de pesos durante el ejercicio fiscal 2014. La pregunta que surge es obvia, ¿a qué se va a destinar lo que se recaude por concepto de IVA en los alimentos de animales de compañía? Honestamente dudo mucho que se destine a apoyo a asociaciones protectoras de animales, a mejoras en parques públicos, a capacitación y suministro de material en centros antirrábicos, dudo que se generen políticas claras para la prevención de delitos cometidos contra animales, como la tortura, crueldad, o incluso zoofilia. Dudo también que puedan surgir, a través de los recursos recaudados, centros de atención para animales de edad avanzada que se encuentran en situación de calle con pocas posibilidades de ser adoptados y mucho menos se van a abrir clínicas gratuitas para el apoyo de la salud, tratamiento y esterilizaciones para los animales de compañía, especialmente aquellos en situación de calle. En pocas palabras, no se van a generar ningún tipo de actividades, centros o programas tendientes a dignificar la vida animal y procurar revertir la sobrepoblación de animales callejeros. ¿Entonces para qué, pues, servirá el impuesto? La respuesta es poco clara, aunque no puedo evitar sospechar acerca de los motivos de este nuevo gravamen cuando el gobierno está buscando por cualquier medio posible adquirir recursos para pagar los 496 millones de pesos que costará el nuevo avión presidencial, el cual tiene un precio mayor, incluso, al del Air Force One de Estados Unidos.

¿Cuál va a ser la realidad que veremos a partir de que el IVA entre en vigor el primer día de enero de 2014? El resultado es triste. Lo que podremos ver con toda claridad es lo siguiente:

ü  Más animales abandonados.
ü  Menor capacidad en Centros Antirrábicos.
ü  Menor capacidad de rescate y adopción de animales en situación de calle.
ü  Menor capacidad en hogares temporales.
ü  Menor posibilidad de controlar la salubridad animal, y por consecuencia, la humana.
ü  Y lo más importante, menor respeto a la vida animal.

El Senador del PRD, Mario Delgado dijo en Tribuna: “No se trata de la tenencia de un bien, se trata de una relación moral afectiva, no es una relación económica”. Comparto plenamente las palabras del Senador. La tenencia de un animal de compañía no es precisamente sinónimo de lujo, sino de cariño y respeto. ¿Se debe gravar con un impuesto el cariño y el respeto? Al parecer en México sí.

Desgraciadamente todos los partidos políticos de México, en menor o mayor grado votaron a favor de este nuevo gravamen. Todos excepto uno, el partido en el que tengo el honor de militar, el Partido Acción Nacional, instituto político que no solamente votó en contra, sino que inició movilizaciones para proteger los derechos de los animales. El lema del PAN es “POR UNA PATRIA ORDENADA Y GENEROSA Y UNA VIDA MEJOR Y MÁS DIGNA PARA TODOS”. En el PAN creemos que esta máxima no solamente aplica para los seres humanos, sino para todos los seres vivos, incluidos, por supuesto, los animales de compañía.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo

Twitter: @Benjamin_Muniz

lunes, 11 de noviembre de 2013

Honor a quien honor merece

Gómez Morín fundó una tradición […] los fundadores de tradiciones no miran hacia atrás; por el contrario, a partir de un enraizamiento sin ambages en el pasado, son capaces de elaborar y dejar como herencia una mirada acertada hacia adelante.”
-Carlos Castillo Peraza-

El pasado 5 de noviembre, el Senado de la República otorgó, post mortem, la presea Belisario Domínguez a Don Manuel Gómez Morín. Esta distinción hace notar la calidad moral, humana y política del fundador del Partido Acción Nacional, del cual tengo el honor de ser militante, sin embargo, la entrega de tan merecido reconocimiento no se debe únicamente a la fundación del PAN, sino a una larga trayectoria en el ámbito tanto público como privado.

En la presentación que en el libro “1939. Documentos fundacionales del Partido Acción Nacional” el expresidente Felipe Calderón establece de manera categórica que desde muy joven Gómez Morín contribuyó eficazmente a la creación de instituciones fundamentales para el país como el Banco de México.

Efectivamente, Manuel Gómez Morín, quien naciera en Batopilas, Chihuahua, el 27 de febrero de 1897, tuvo una prolífica carrera en el ámbito público mexicano por medio de la cual fue capaz de generar instituciones que han alterado, de manera positiva, el curso de la historia nacional. Hagamos un breve resumen:

En 1915 ingresó a la Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde, junto con Vicente Lombardo Toledano, Alfonso Caso, Antonio Castro Leal, Jesús Moreno Baca, Teófilo Olea Leyva y Alberto Vázquez del Mercado, con quienes fundó la Sociedad de Conferencias y Conciertos para promover la cultura entre los estudiantes. Gómez Morín, junto con sus 6 amigos, son conocidos como los Siete Sabios.

Dentro del curriculum de Don Manuel Gómez Morín se encuentra su puesto en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, donde participó activamente en la redacción de la Ley de Liquidaciones de los Antiguos Bancos de Emisión, así como en la reforma de la Ley de Instituciones de Crédito.

Uno de los logros más significativos de la carrera de Gómez Morín fue su participación, en 1925, en la redacción de la Ley Constitutiva del Banco de México, siendo además su primer Presidente. En su gestión como Presidente del Banco de México, fundó, el 10 de marzo de 1929 la Escuela Bancaria del Banco de México, con la finalidad de capacitar a los funcionarios de nuestro Banco Central.

Se puede decir que el antecedente más directo a la fundación del Partido Acción Nacional lo encontramos dentro del breve periodo de Manuel Gómez Morín como rector de la Universidad Nacional, designación realizada en 1933 por José Vasconcelos y ratificada por el primer Consejo Universitario autónomo, en el ejercicio de la nueva prerrogativa concedida por la recientemente promulgada Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de México. Respecto a este nombramiento, se puede apreciar en la semblanza realizada por la propia Universidad, visible en la página de internet http://info4.juridicas.unam.mx/unijus/cmp/leguniv/rectores/r16.pdf lo siguiente:

“En 1933 fue nombrado primer rector de la Universidad con autonomía plena y tuvo que enfrentar, junto con la nueva condición de la Universidad, una crisis económica que trató de sortear mediante su habilidad y sus relaciones financieras y bajo el lema de “austeridad y trabajo”.

Como exigencia derivada de la parquedad de la Ley Orgánica elaboró el primer estatuto para normar la vida universitaria. Su exposición de motivos es una de las más claras expresiones del pensamiento de Gómez Morín sobre la propia Universidad y sobre el ejercicio de la autoridad. Propone que la estructura de decisión y funcionamiento de la Universidad sea una figura democrática en la que la comunidad universitaria entera, por medio de sus órganos y con los procedimientos que ella misma dicte, decida sobre todos sus asuntos y plantea como condición necesaria para este principio una estructura de gobierno que garantice una vinculación permanente de todos los órganos de la comunidad con la comunidad misma.”

Por su parte, en la presentación que escribió en el libro “1939. Documentos fundacionales del Partido Acción Nacional”, el expresidente Felipe Calderón hace mención del rectorado de Gómez Morín de la siguiente manera:

“El breve rectorado de Gómez Morín al frente de la Universidad constituye un antecedente medular en la construcción de Acción Nacional. Gómez Morín recibió el rectorado en un momento sumamente difícil en el que se otorgaba la autonomía  a la UNAM a cambio de cancelarle los recursos que recibía del gobierno. Le tocó preservar la Universidad y darle estabilidad cuando la disyuntiva era autonomía o recursos.”

Las dificultades frente a la Universidad no solamente fueron dentro del ámbito económico. Durante su rectorado Lázaro Cárdenas, en su calidad de candidato presidencial, promovió una iniciativa de reforma al artículo 3º constitucional a efecto de garantizar que todos los niveles educativos del país enseñaran conforme a la doctrina socialista. En un primer momento, y con la finalidad de no polarizar la campaña electoral, el entonces presidente, Abelardo L. Rodríguez decidió no acompañar la iniciativa cardenista. Sin embargo, una vez realizada la elección en la que se alzó Cárdenas con el triunfo, la iniciativa regresó a la agenda política. Ante este nuevo embate, esta vez sin oposición del gobierno, Gómez Morín se vio en la ardua tarea de defender la autonomía de la Universidad, especialmente, la libertad de cátedra. Gracias al apoyo de diversos grupos estudiantiles la reforma, aun cuando fue aprobada, no tocó en absoluto a la Universidad.

Respecto al término del rectorado de Gómez Morín, la semblanza realizada por la propia Universidad, misma que fue referida párrafos arriba, menciona lo siguiente:

“Considerando la pertinencia del hecho para bien de la Universidad y dados los problemas irresolubles con el gobierno, Gómez Morín presentó al Consejo Universitario una primera renuncia que en principio fue rechazada; el 26 de octubre de 1934 le fue aceptada una licencia por un mes, en la misma sesión en la que se ratificó en su favor el otorgamiento del doctorado honoris causa; el término de ese lapso, el Consejo Universitario aceptó su renuncia definitiva y nombró un nuevo rector.

En 1944 fue llamado nuevamente para formar parte de la Junta de exrectores convocada por el presidente de la República para que tomara provisionalmente el gobierno de la Universidad. En 1945 fue nombrado miembro de la primera Junta de Gobierno de la Universidad.”

Fue de esta manera como terminó la gestión de Gómez Morín al frente de la Universidad Nacional, en un clima de adversidades económicas y políticas que tuvo la fortaleza de sortear con gran inteligencia.

La coyuntura política que se vivió en la campaña presidencial de 1929, Manuel Gómez Morín apoyo al candidato de oposición, José Vasconcelos en contra del candidato oficial Pascual Ortiz Rubio. Frente al triunfo del candidato oficial, Vasconcelos esgrimió la idea de iniciar una nueva revolución. La respuesta de Gómez Morín fue contundente:

Lo que México necesita es, primero, una renovación moral, una nueva generación libre y limpia, y una seria comprensión técnica de los problemas que nos son propios de nuestras verdaderas condiciones de vida t de nuestras propias resoluciones.

Don Manuel consideraba necesario construir una organización política permanente que hiciera frente a los embates corruptos del partido oficial, sin embargo, no creía que fuera él el hombre adecuado para ello. Veía en la figura de su maestro y amigo José Vasconcelos al hombre ideal, sin embargo, Vasconcelos nunca se mostró a favor de tal meta de Gómez Morín y, al ser derrotado en la contienda presidencial, abiertamente rechazó iniciar un movimiento partidista. Las palabras que le escribió Gómez Morín en una carta son terminantes:

No suponga cobardía o claudicación porque no existe. Hay simple abstención en unas cosas y en otras, como decía Miguel Palacios Macedo, “mejorismo”, creencia en la posibilidad de ir lentamente y continuamente cambiando las cosas malas que puedan desde luego convertirse en buenas; alegrándose de cualquier éxito y padeciendo horriblemente cuando fracasa una buena idea o cuando se cierran las puertas a una buena acción.

Esta situación cambió tras el rectorado de Gómez Morín. Este puesto lo convirtió en un líder político, lo colocó en el centro de la vida pública de México y le dio las armas necesarias para constituir la organización política permanente por la que tanto luchó: el Partido Acción Nacional. Al respecto, el historiador Javier Garcíadiego dice:

… Puede asegurarse que la experiencia oposicionista de Gómez Morín en la Universidad, las alianzas establecidas durante sus años de rector y su prestigio entre la clase media urbana del país le permitieron, cinco años después, en septiembre de 1939, fundar el Partido Acción Nacional…

Manuel Gómez Morín fue un mexicano ejemplar que consagró su vida al servicio de México, de ahí que Carlos Castillo Peraza se refiera a él como “constructor de instituciones”.

En la Ciudad de México, el 19 de abril de 1972, Don Manuel Gómez Morín exhaló su último aliento. Desde el 27 de febrero de 2004 sus restos mortales descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres.

Como se puede observar, la labor de Manuel Gómez Morín va más allá de la Constitución, en septiembre de 1939, del Partido Acción Nacional. Su labor incluyó la creación de instituciones de gran importancia para la vida nacional, como lo es el Banco de México, así como la incansable lucha por la Universidad Nacional. Por esto resulta evidente que el otorgamiento de la medalla Belisario Domínguez a su favor fue debidamente justificado. Por eso puedo concluir que honor a quien honor merece.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo

Twitter: @Benjamin_Muniz

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La elección de la dirigencia nacional del PAN

El día de hoy entran en vigor los nuevos Estatutos Generales del Partido Acción Nacional, aprobados por la XVII Asamblea Nacional Extraordinaria los días 16 de marzo y 10 de agosto, ambos del presente año, obteniendo, por unanimidad de votos, la declaratoria de validez constitucional y legal por parte del Consejo General del Instituto Federal Electoral en sesión extraordinaria celebrada el 23 de octubre de 2013, siendo publicados en el Diario Oficial de la Federación el pasado 5 de noviembre.

Entre los puntos más llamativos de estos nuevos Estatutos se encuentra la facultad que por primera vez se otorga a los militantes del Partido de elegir a los dirigentes nacionales, estatales y municipales, a través del sistema de votación directa, lo que conlleva a un Partido más democrático y que dota a sus militantes de mayor poder en la toma de las decisiones partidistas.

Resulta evidente que, en el ámbito jurídico, aún hay cosas pendientes por hacer. Al ser aprobados los Estatutos por la Asamblea Nacional Extraordinaria, al ser otorgada la declaratoria de validez constitucional y legal por parte del Consejo General del Instituto Federal Electoral, al ser publicados en el Diario Oficial de la Federación y al obtener plena vigencia, el legislador panista debe emitir las disposiciones reglamentarias que permitan la correcta aplicación de los Estatutos Generales como máximo ordenamiento jurídico de la vida interna del PAN. Entre las cuestiones que deben reglamentarse se encuentra, precisamente, la elección de las dirigencias partidistas, por lo que la actual administración, encabezada por Gustavo Madero, continuará en funciones hasta el momento en que los reglamentos sean aprobados y se cuente con las reglas claras de la manera en que se llevará a cabo la elección respectiva.

Ante este panorama, se han dado a conocer diversos personajes ilustres dentro del panismo que están interesados en postular su candidatura a Presidente del Comité Ejecutivo Nacional. Esta situación obliga a cualquier panista responsable que se jacte de serlo, a hacer un análisis objetivo y real para determinar el sentido de su voto.

A pesar que hasta el día de hoy no se ha pronunciado sobre su posible reelección, en lo personal considero que la continuidad de Gustavo Madero al frente del CEN blanquiazul es una opción viable para mantener el ritmo que ha tenido el Partido en últimas fechas. Muchos podrán no estar de acuerdo con mi postura. Estoy convencido que mi opinión podrá generar polémica, que me podrán decir que mi apoyo al Presidente Madero deriva de un interés meramente laboral y no como militante panista. Nada más alejado de la realidad y por ello me permito dar mis motivos:

Hace algunos días comentaba con una amigo, quien fuera mi compañero de trabajo hace algunos años, quien tiene un ojo crítico para los temas políticos. Este compañero, al preguntarme respecto a la elección de la dirigencia, categóricamente afirmó que Madero debía retirarse. Me permito transcribir de manera textual el mensaje que me transmitió:

“El principal impacto fue perder la Presidencia, se peleó con el ex Presidente y todo su grupo. Su imagen es cuestionada por su colaboracionismo con Peña Nieto. Creo que el PAN tiene que cambiar radicalmente, nueva imagen y por lógica nuevo Presidente, no puede haber continuismo o cambio con el mismo Presidente.”

A pesar de ser una opinión de alguien que ha vivido inmerso en la política durante muchos años, tengo que decir que estoy en desacuerdo con lo que fue manifestado. Las razones son simples:

En primer lugar, efectivamente, la campaña presidencial de 2012 fue una derrota dolorosa para todos los que militamos en las filas del PAN. Alguna culpa puede tener el Partido y su dirigencia, pero tampoco podemos ser ciegos que la candidata no generó una campaña política contundente, con ideas claras. Su campaña navegó a la deriva en diversas ocasiones y para cuando quiso corregir el rumbo ya era demasiado tarde.

Una vez consumada la derrota electoral, se convocó a un ejercicio de reflexión. Como primer paso, las personas que verdaderamente estamos comprometidos con el panismo refrendamos nuestra militancia. Este ejercicio mermó seriamente las filas blanquiazules, sin embargo, nos dejó únicamente con los panistas verdaderamente comprometidos y no con los advenedizos que llegaron al PAN cuando éste llegó a Los Pinos. Posteriormente, se procedió a realizar una reforma de fondo a los Estatutos Generales del Partido, misma que, como ya he mencionado, entró en vigor el día de hoy, después de haber sido agotado todo el proceso legal para su promulgación.

Si bien es cierto que falta mucho por hacer, también lo es que esto demuestra un interés por parte de la actual dirigencia nacional de mejorar la imagen del Partido y, sobre todo, su funcionamiento y vida interna.

Como segundo punto, es por todos sabido la existencia de diferencias entre el llamado calderonismo y el Presidente Madero. Como panista debo admitir que, si vemos de manera objetiva los números de votos conseguidos en las elecciones a cargo de cada uno de los últimos Presidentes Nacionales del PAN, podremos ver que la debacle comenzó cuando los personajes cercanos a Calderón estaban al frente del Partido. La gestión de Germán Martínez, seguida por César Nava, dejó al Partido en una caída. A Gustavo Madero le tocó la tarea, nada sencilla, de detener la picada.  Una vez conseguido el freno, estuvo en posibilidades de volver subir al Partido. Como muestra un botón: durante las elecciones locales en 14 estados de la República celebradas el pasado 7 de julio de 2013 (las primeras elecciones desde el regreso del PRI a Los Pinos), el único partido político que aumentó el número de ciudadanos gobernados fue precisamente el PAN, dando duros golpes al Príismo en localidades como Saltillo, Coahuila y Boca del Río, Veracruz. Los números no mienten.

Como tercer punto y respecto al colaboracionismo de Gustavo Madero para con Enrique Peña Nieto, es de hacer notar una cuestión de suma importancia. Durante las 2 administraciones panistas, no fue posible llevar a cabo las reformas estructurales que requería México debido a la intensa oposición por parte del PRI y el PRD. Esto no generó otra cosa que un daño al desarrollo de la vida nacional mexicana.

Desde el momento en que se dio a conocer que las preferencias no resultaban benéficas a Josefina Vázquez Mota, el Partido Acción Nacional se comprometió a ser una oposición responsable, una oposición que aprobara las iniciativas que beneficiaran a la sociedad y detuviera las que resultaban perjudiciales para la ciudadanía. Efectivamente, gran número de reformas han sido aprobadas con el apoyo del PAN, sin embargo, debemos recordar que el PAN fue también el único partido político que votó, íntegramente, en contra de la Reforma Hacendaria propuesta por el Presidente Enrique Peña Nieto. No solo eso, sino que el PAN, activamente se ha manifestado respecto a los efectos nocivos que esta reforma tendrá para la economía de los mexicanos. Si existiera el colaboracionismo ciego del que se acusa a Gustavo Madero, esto no ocurriría así. (Respecto a la oposición responsable, se puede consultar mi opinión al respecto en la siguiente liga http://prevencionencolores.blogspot.mx/2012/12/oposicion-responsable.html)

Como se puede observar de las líneas anteriores, creo que la llegada de Gustavo Madero a la Presidencia del CEN panista generó para el Partido una gran bien. Se detuvo una debacle intensa, se han comenzado a elevar las preferencias electorales y se ha conseguido mantener al Partido en una buena opinión pública. Por supuesto, aún queda mucho por hacer y debemos comenzar a concentrarnos en lo que viene adelante, las elecciones intermedias de 2015. Debemos recordar que, históricamente el PAN ha sido vulnerable en elecciones intermedias, sin embargo considero que el panorama está puesto para que, en 2015 el PAN levante la mano como el gran ganador electoral. Si queremos que esto sea así considero que se debe dar continuidad a los proyectos y programas que hasta el momento se han implementado y que han dotado de fuerza al Partido.

Reitero, mi apoyo al Presidente Madero no nace de motivos laborales, nacen de la convicción que como panista tengo que para seguir cosechando logros es necesario tener continuidad. Por mi parte considero que lo mejor que podemos hacer en esta coyuntura política es otorgar a Gustavo Madero un voto de confianza para que, si él asó lo decide, pueda mantener su lugar como Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo

Twitter: @Benjamin_Muniz

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Oposición Responsable


La oposición responsable no es aquella que bloquea todas las iniciativas del partido gobernante, sino aquella que apoya las que redunden en un beneficio para la población y rechaza las que vayan en detrimento de los ciudadanos. Esta postura fue sostenida por Diego Fernández de Cevallos Ramos cuando fue candidato a la Presidencia de la República del Partido Acción Nacional, la volvió a sostener durante un debate con Andrés Manuel López Obrador cuando éste último era el candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Además de Fernández de Cevallos, el Partido Acción Nacional, durante su periodo como Partido opositor, siempre mantuvo vigente esa actitud.

El pasado sábado se realizó formalmente el cambio de Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. El príista Enrique Peña Nieto protestó fielmente su cargo como nuevo Presidente de la República y recibió de Felipe Calderón, Presidente Saliente, la Banda Presidencial. Con esto se inició, nuevamente, otra etapa dentro del PAN: ser Partido de oposición.

Ser oposición en el sistema electoral mexicano no es un asunto menor. Se requiere de un gran compromiso social y, sobre todo, de un valor ético que nos permita actuar conforme la sociedad lo demanda. Es muy fácil, como en la actualidad ha acontecido en diversos capítulos de nuestra historia política reciente, que un grupo parlamentario congele alguna iniciativa del Partido en el Gobierno, aunque ésta sea benéfica para nuestro País, con la única finalidad de evitar que el Partido promovente gane popularidad a través de la aprobación de su iniciativa.

Debemos recordar que el sentido de los Partidos Políticos, como se encuentran regulados actualmente en nuestra legislación, es precisamente ser grupos que promuevan la democracia y las políticas públicas a través de funcionarios que logren establecer en el poder ejecutivo y legislativo de los diferentes órdenes de gobierno. Promover la democracia incluye, entre otras cosas, permitir que las mejores propuestas lleguen a buen puerto.

Tomemos un ejemplo: durante su primera aparición pública como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto manifestó su intención de enviar una iniciativa de reforma constitucional con la finalidad de contar con un solo Código Penal y un Código de Procedimientos Penales para todo México, y que estos dos ordenamientos jurídicos sean de aplicación nacional. Esta propuesta tiene su antecedente en que, en el marco del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el entonces Presidente Felipe Calderón propuso la homologación de las leyes penales en todo el territorio nacional. Esta homologación comprobó ser más difícil de lo que se esperaba. Ante esto, Peña propone un solo Código Penal y su respectivo Código de Procedimientos Penales. Desde mi punto de vista, es una excelente idea. Habrá de apoyarla. Considero que esta reforma generaría una gran disminución en los índices delictivos.

Otra iniciativa que se debe apoyar como oposición es la referente a la Ley de Administración y Deuda Pública. Es de suma importancia establecer límites a los gobiernos locales, tanto estatales como municipales, para evitar que se sigan presentando casos de sobre-endeudamiento ya que éstos solamente lesionan el bienestar y patrimonio de los gobernados. El gobernante que acepta el endeudamiento masivo raras vez siente las consecuencias en su propio bolsillo. Ahora, como oposición no solamente debemos apoyar que esta iniciativa prospere. El trabajo más difícil y laborioso es vigilar que se cumpla, vigilar que no se convierta en letra muerta como, desgraciadamente, ha sucedido en muchísimas ocasiones. Este caso representa un mayor interés, tomando en consideración que los estados y municipios que más se han endeudado en los últimos tiempos provienen, precisamente, del Partido Revolucionario Institucional, tal como, por ejemplo, Veracruz y Coahuila, por nombrar solamente dos.

El día de ayer tuve la oportunidad de ver un programa transmitido en Proyecto 40, llamado La Encerrona, donde convergieron 3 senadores para sostener una especie de debate: David Penchyna por el PRI, Roberto Gil por el PAN y Mario Delgado por el PRD. Al parecer fue un gran comienzo. Una nueva administración, una nueva composición del Congreso de la Unión y, en un programa, se lograron sentar a dialogar los 3 Partidos Políticos de mayor envergadura de nuestro País. Sin embargo, hubo un detalle por parte de Penchyna que no fue muy de mi agrado: al hablar del gran paso que representa tener sentados en una mesa incluso a la agenda mexicana, comentó que era necesario que los actores políticos se adhieran a la agenda política del gobierno de Enrique Peña Nieto. La respuesta de Roberto Gil, otrora Secretario Particular del expresidente Calderón fue, a mi paracer, maravillosa, dijo que no hay que adherirnos a la política establecida por el gobierno en curso, sino que hay que sentarse a negociarla y llegar a acuerdos de tal forma que las políticas públicas sean incluyentes.

Tomando en consideración la respuesta del Senador Gil comentada en el párrafo que antecede, me queda claro que la oposición responsable debe, además, ubicar las lagunas en las políticas públicas y trabajar para que éstas sean satisfechas. A lo que voy con esto es que, por ejemplo, durante su primer discurso como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto se encargó de hablar acerca de la política de seguridad nacional que llevará la administración a su cargo, sin embargo, con preocupación me doy cuenta que sigue con una política únicamente retributiva por parte del Estado y no manifestó una política preventiva. Es decir, se basa únicamente en castigar los delitos en lugar de prevenir la comisión de conductas delictivas.

Como lo he comentado en diversas publicaciones, la política de Estado basada únicamente en sancionar los delitos se ha visto superada en demasía. Como oposición, considero que, para perfeccionar esta política, deberíamos impulsar en esa misma agenda, la introducción de políticas de prevención del delito a través de planes interdisciplinarios y sustentados en estudios serios. Solamente de esta manera, los índices delictivos se verán disminuidos.

En fin, el sexenio que comienza es un reto muy grande para Acción Nacional. Debe demostrar su capacidad para ser oposición seria y responsable. Debe, para lograr esto, dejar de lado las divisiones internas que a últimas fechas han mermado su capacidad de acción. Debemos, nuevamente, unirnos todos bajo la bandera blanquiazul bajo la cual Don Manuel Gómez Morín soñó que podría llegar la mejor opción política para México. Esperemos que así sea. Hace falta una gran depuración dentro de las filas del PAN para poder luchar por la democracia conforme marcar sus estatutos y lineamientos internos.

Ahora bien, como siempre lo he manifestado, estoy convencido que los intereses nacionales deben estar por encima de cualquier interés particular y de los Partidos Políticos. Por México debemos luchar en conjunto, sin importar si una iniciativa proviene del seno de nuestro Partido o de cualquier otro grupo parlamentario. Haciendo analogía de las palabras de Montesquieu, porque somos seres humanos antes que políticos, debemos luchar por el bien de nuestra Patria. Si nuestro País está bien, si logramos que se desarrolle al límite de sus capacidades, entonces, por lógica, nosotros, como ciudadanos, estaremos bien.

El pasado sábado, además de la transición del Poder Ejecutivo Federal, ocurrió un evento que no me causa otra cosa que indignación. Un grupo de anarquistas realizó una manifestación llena de actos vandálicos que redundaron en la destrucción de mobiliario tanto urbano como particular. Debemos recordar que el artículo 6 de nuestra Ley Fundamental establece que la manifestación de ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso que ataque la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito o perturbe el orden público. Es evidente que en lo acontecido el pasado sábado, la manifestación de este grupo atacó la moral, los derechos de toda una sociedad, provocaron, no uno, sino varios delitos y, por supuesto, perturbó el orden público. No puedo sino expresar mi reprobación a nivel personal, y creo que puedo hablar por mis compañeros panistas y mis conciudadanos del Distrito Federal por lo que aconteció aquel día. Es una vergüenza ver que un grupo de personas que se oponen a cualquier gobierno institucional con la única finalidad de imponer la ley  de la selva, hayan cometido tantos daños en el patrimonio de los ciudadanos y de nuestra Ciudad. Más de doscientos millones de pesos que costó la restauración de la Alameda Central, uno de los parques más emblemáticos de todo México se vieron tirados a la basura menos de una semana después de su reapertura. Perdonarán la expresión, pero eso es no tener madre. El hecho de ver las imágenes por televisión y transitar diariamente por Avenida Juárez, producen una rabia indescriptible. Como dijo el Dr. Edgar Elías Azar, Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, una cosa es manifestar tus ideas y otra es cometer actos de tal nivel de vandalismo. Hago un enérgico llamado al Dr. Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien hoy inicia como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, y a su procurado, Hiram Almeida para que las investigaciones se conduzcan con prontitud y que los responsables de estos actos de barbarie sean sancionados conforme a Derecho.

Pasando a otro tema que nada tiene que ver con lo manifestado a lo largo del presente documento, el día de ayer falleció Miguel Calero, uno de los mejores porteros que ha tenido el futbol mexicano. Su entrega en la cancha, sus atajadas espectaculares, su capacidad de liderazgo dejan un hueco que muy difícilmente podrá ser cubierto. La afición futbolera está de luto. Se fue uno de los grandes pero, como dijo mi hijo, él seguirá jugando futbol con los ángeles. Descanse en paz.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo
Twitter: @Benjamin_Muniz

lunes, 5 de noviembre de 2012

El poder de la educación


En diversas publicaciones he mencionado que uno de los factores que podrían ser de vital importancia para generar acciones que pudieran redundar en la prevención de la comisión de conductas delictivas es la educación. En el artículo titulado “Oportunidades iguales para todos” publicado en 12 de septiembre del año pasado (visible en la liga http://prevencionencolores.blogspot.mx/2011/09/oportunidades-iguales-para-todos.html), manifesté que: “Respecto a la educación, ésta debe ser tomada en consideración para la generación de políticas de prevención del delito, así como prevención de las adicciones, por la importancia que repercute en la vida de los alumnos”. Al respecto, en últimas fechas he tenido la oportunidad de ver dos largometrajes que hablan precisamente de la educación. La primera de ellas que refleja una realidad demasiado triste es el documental realizado por Carlos Loret de Mola titulado “De Panzazo” y la segunda, una película titulada “Detrás de la Pizarra”. Desgraciadamente, el efecto que cada una de estas produjo en mi fue totalmente diferente. Profundizare:

El trabajo de investigación de Loret refleja la realidad el sistema educativo en México. Los altos índices de deserción escolar se encuentran, en gran parte, justificados por el nivel tan pobre de gran parte de los docentes que se encuentran en las aulas de nuestras escuelas impartiendo clases. La falta de reglas claras para ingresar a las filas magisteriales, la falta de evaluaciones para conocer los conocimientos reales de los docentes, la falta de sanciones para los docentes que no cubran sus obligaciones y la falta de métodos de rescisión de las relaciones laborales de los mismos en caso de incumplimiento o faltas graves, han generado que la plaza de maestro sea ocupada por personas que no tienen la verdadera vocación para enseñar. Se encuentran ocupadas, en gran parte, por recomendados o por personajes cercanos a las autoridades escolares.

El problema de la educación en México se ve seriamente agravado por la profunda intromisión que tiene el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y el lastre que éste ha representado cuando las autoridades educativas federales han intentado políticas educativas que generarían un beneficio innegable para los educandos cuando éstas lleguen a ocasionar un detrimento a los intereses del sindicato.

Tengo muy gravado una escena de la creación de Carlos Loret de Mola en que se le interroga a la Mtra. Elba Esther Gordillo cuánto de los recursos que son entregados al sindicato llegan verdaderamente a los docentes. La respuesta de la maestra verdaderamente me dejó sin habla: “No te voy a contestar” le dijo a Carlos Loret de Mola. “¿Por qué no?” volvió a interrogar el reportero. “Por estrategia política, evidentemente” fue la respuesta terminante de Gordillo. Y es ella quien lleva las riendas del cuerpo sindical que aglutina a los docentes de México. Gran respuesta de una gran mujer (perdonarán mi sarcasmo).

Resulta evidente que el mal manejo que se ha dado del gremio sindical ha repercutido negativamente en la calidad educativa de nuestro país. Un ejemplo claro: la evaluación docente ha sido impedida reiteradamente por las autoridades sindicales. Después de una ardua negociación, el entonces Secretario de Educación Pública, el hoy fallecido Alonso Lujambio logró que Gordillo y sus huestes aceptaran la evaluación magisterial, sin embargo, esta evaluación no servirá de nada ya que no se podrá terminar la relación laboral con los maestros que resulten no ser aptos para impartir clases.

Otro punto en el cual la educación se ha visto seriamente afectada por la intromisión excesiva del SNTE es precisamente la parte económica. Como lo mencioné líneas arriba, no podemos saber con exactitud cuanto del dinero que ingresa a las arcas del sindicato se ve reflejado en el bolsillo de los docentes. Esto únicamente demuestra que dichos recursos son repartidos entre las cabecillas sindicales y que solamente la minoría llega a los maestros. ¿Qué pasaría si, en lugar de dar el dinero a los líderes corruptos, se repartiera éste entre los maestros que en verdad valen la pena, los que verdaderamente tienen vocación, los buenos maestros? Claro, si esto se hiciera así, Gordillo no tendría los recursos necesarios para regalar camionetas Hummers.

En fin, del problema de la educación en nuestro País podría hacer un artículo completo y aún así no terminaría. Ver la realidad, sobre todo una realidad tan cruda como esta, no es cosa fácil ni agradable, pero si necesaria. Se tienen que tomar medidas verdaderamente firmes para lograr cambiar las cosas. Está muy de moda el tema de la transparencia sindical, ¿por qué no aplicarla también en los sindicatos públicos, como lo es el SNTE? ¿Por qué no exigir que los recursos sean entregados a los maestros? ¿Por qué no exigir que se realicen programas de retribuciones extraordinarias a los mejores maestros? No me queda duda que existen grandes maestros dentro de las escuelas de nuestro país, tanto públicas como privadas. En el referido documental se muestra un maestro que, a mi en lo personal me pareció maravilloso, ya que dicho docente no se conformaba con que sus educandos le pudieran decir el resultado de una operación matemática, por el contrario, les exigía que le dijeran como arribaron a tal resultado, es decir, le interesaba tanto el resultado como el razonamiento que conducía a él. A este tipo de maestros es a los que hay que premiar, este tipo de maestros es el que debería de llenar nuestras aulas. Desgraciadamente, sin temor a equivocarme, puedo decir que este tipo de maestros, por doloroso que sea, son los menos.

El otro lado de la moneda lo encontré en la película “Detrás de la Pizarra”, misma que narra una etapa de la vida de la profesora Stacey Bess y que se encuentra basada en su libro “Nobody Don’t Love Nobody. La profesora Bess proviene, de una familia disfuncional y desde muy temprana edad decidió que ella quería ser maestra de grande para poder apoyar a las personas. A sus 24 años, recién egresada de la universidad y sin tener experiencia docente, acepta un trabajo en una escuela sin nombre de Salt Lake City, su lugar de  residencia, donde le dijeron que tendría que dar clases de educación primaria, desde el 1º hasta 6º año. Ella accedió a hacerlo solamente que este trabajo le generaría más retos de los que ella esperaba.

En su primer día de trabajo la profesora Bess se percata el motivo por el cual la escuela no contaba con un nombre. El motivo era simple: no era una escuela, era n refugio para personas en situación de calle. Ella tendría que darle clase a los hijos de las personas que habitaban dicho refugio. La tarea resultó ser titánica. Sin contar con apoyo de las autoridades escolares de Salt Lake City, de los padres y mucho menos de los educandos, Stacey Bess se encontraba frente a un reto que pocas, muy pocas personas hubieran podido enfrentar.

No es difícil percatarnos la clase de alumnos que se encontraban “matriculados” en el grupo de la Profesora Bess. Hijos de padres adictos, niños que no tenían casa ni una esperanza verdadera, veían el tiempo de clase únicamente como un requisito a cubrir para poder permanecer en el refugio. Esta falta de interés, tanto de los padres como de los hijos, resultaba evidente al ingresar al salón de clases. No había muebles en buen estado, no había libros, en fin, no había un solo artículo que pudiera ser utilizado para impartir clases.

Al terminar su fatídico primer día laboral, Stacey Bess decide que lo mejor sería renunciar pero que no lo haría por orgullo. Su esposo le dijo que en lugar de no renunciar por orgullo, debería de ver que a final de cuentas los niños a los que tenía que enseñarles la necesitaban, que ella podría ser su única esperanza. Ante este comentario de s esposo, Stacey decidió presionar a las autoridades escolares. Hablaba diariamente para solicitar materiales y equipo. La respuesta nunca llegó, por lo que Stacey Bess decidió tomar de su dinero e invertir su tiempo para remodelar el salón de clases y comprar algunos artículos con los cuales poder enseñar. Afortunadamente hubo un cambio dentro del Departamento de Educación y el apoyo institucional llegó.

Los cambios en los educandos se fueron haciendo evidentes al poco tiempo de la llegada de Bess. Alumnos problema se comenzaron a convertir en alumnos ejemplares que buscaban participar en todas las actividades escolares. Una pequeña, de nombre María, fue de mucha importancia para Bess y fue, probablemente junto con un niño de nombre Danny, quien más impulso le proporcionó a la Profesora para no rendirse ante su difícil tarea.

Los resultados de Bess no fueron únicamente visibles en la escuela. Su labor tuvo resultados en el ámbito político. El Congreso de Utah aprobó una ley por medio de la cual se aceptaba que cualquier niño que viviera dentro de determinado circuito escolar, aunque n tuviera casa, podría matricularse en cualquier escuela dentro de dicho circuito.

La labor de Bess no solamente fue educar a una serie de niños (27 aproximadamente) dentro de un refugio, su labor va mucho más allá. Hay que analizar sus resultados desde una óptica no meramente académica. Me explico. Los educandos de la profesora Bess eran menores que provenían de familias evidentemente disfuncionales, la mayoría de ellos tenían padres con algún tipo de adicción, estaban en situación de calle, lo que hacía de ellos un blanco fácil para que cualquiera de ellos pudiera verse inmiscuido en actividades delictivas. No obstante lo anterior, la profesora Bess decidió tomar los toros por los cuernos y dio la cara por dichos menores. El resultado fue evidente, todos sus alumnos pudieron, sin problema alguno, matricularse en cualquier otra escuela dentro de los Estados Unidos.

Stacey Bess vio una necesidad que debía ser cubierta y, sin importarle lo que costará, tomó las medidas necesarias para cubrir el hueco que el sistema había dejado descuidado. El cambio que esto generó probablemente no pueda ser medido con datos duros, sin embargo, viendo el entorno en que se desarrollaron estos sucesos, yo considero que fue de gran importancia.

En el año de 1997, la compañía estadounidense Apple lanzó una campaña publicitaria llamada “Think Different” (http://www.youtube.com/watch?v=KVUQUwMJg0o), la cual terminaba diciendo que “las personas que están lo suficientemente locas para creer que pueden cambiar el mundo, son las que lo logran”. Stacey Bess fue una de esas personas que creyó que podía cambiar el mundo y, dentro de su ámbito de competencia, lo logró. Espero que algún día podamos tener en México uno de esos locos capaces de cambiar su mundo.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo
Twitter: @Benjamin_Muniz

domingo, 21 de octubre de 2012

La Iglesia y el Poder


Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra.
Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no iras la apariencia de los hombres.
Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no?
Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?
Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.
Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción?
Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.
Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.”
(Mateo 22: 15-22)

El pasaje que se contiene en el Evangelio según Mateo y que ha sido transcrito en líneas anteriores ha tenido diversos significados. Desde el punto de vista político, el significado más aceptado es que a través de él se establece, por Jesús mismo, la separación Iglesia – Estado. El lector podrá preguntarse qué tiene que ver esta separación en estas líneas si en México, desde las Leyes de Reforma, esta separación es realidad. La respuesta es preocupante.

En el número 1873 del semanario Proceso, en las páginas 36 a 41, se pueden leer dos reportajes que tienen que ver, precisamente, con la clase eclesiástica. El primero de ellos, visible en las páginas 36 a 39, se titula “La Iglesia quiere curas que sean gobernadores, legisladores, alcaldes…”, en el cual, el reportero Rodrigo Vera inicia diciendo que el nuevo presidente de la Confederación del Episcopado Mexicano, quien será electo en noviembre próximo y durará un sexenio en el cargo, tendrá como principal encomienda política trabajar con el gobierno de Enrique Peña Nieto para realizar los cambios legislativos que le permitan a los prelados ocupar cargos de elección popular.

Menciona también que el Presidente electo de México, se comprometió ante el pleno de obispos a emprender estas modificaciones constitucionales para que la jerarquía católica goce de una libertad religiosa plena y que sus ministros de culto puedan ser gobernadores, diputados, senadores y presidentes municipales, lo cual ha sido una aspiración centenaria de dicha Asociación Religiosa.

Dentro de dicho reportaje se trascribe una entrevista realizada a Manuel Corral, vocero del episcopado, en la que manifiesta que es el deseo más profundo de los miembros de la Iglesia Católica poder aspirar a puestos de elección popular. Las antiguas aspiraciones que tenía el clero de obligar a que la educación que el Estado impartiera fuera religiosa y de controlar medios masivos de comunicación, dice el vocero, son cosa del pasado. La Iglesia se ha dado cuenta que es inviable tener un sacerdote en cada una de las escuelas públicas instaladas a lo largo y ancho de nuestro país y, además, manifiesta que algunas iglesias y parroquias cuentan ya con sus propios medios de comunicación. Menciona también el caso de un canal de televisión dedicado cien por ciento a transmitir la fe católica, mismo que se encuentra manejado por personas ajenas a la jerarquía eclesiástica.

De primera impresión, el realismo con el que la religión más grande de México enfrenta el entorno actual parece muy bueno, sin embargo, recordemos que el ser humano es, por naturaleza, ambicioso. Tengo el temor fundado que, de acceder a sus exigencias de permitir a los prelados ser postulados para puestos de elección popular, renacerían desde las entrañas mismas de la más recalcitrante jerarquía católica comenzaría a luchar, nuevamente, por obtener dichos privilegios.

Debemos recordar que la gran mayoría de los ciudadanos mexicanos profesan precisamente la religión católica. Semanalmente (o a veces más veces por semana) acuden a los templos católicos. Muchos mexicanos ven en los sacerdotes católicos líderes espirituales y ejemplos de vida. Tengo la fortuna de conocer algunos sacerdotes que me inspiran respeto y confianza. Sin embargo, como en cualquier sociedad humana, los principios sobre los cuales la religión se fundó se han visto corrompidos. Existen muchos encargados de culto público (no solamente católicos, sino de todas las religiones) que se han desviado del camino de la verdad y el servicio. El alarmante número de casos de pederastia es una clara y muy dolorosa muestra de ello. Esta corrupción de los encargados de cuidar “el rebaño de Dios” puede generar que durante los sermones semanales se incluyan mensajes que atenten contra el propio Estado de Derecho. Debemos recordar que, por ejemplo, durante la Guerra de Reforma como durante la administración del General Plutarco Elías Calles, la Iglesia abiertamente habló de insurrección en contra del Gobierno solo porque vio amenazados sus intereses. Es un panorama muy pesimista, pero con riesgo latente de cumplirse.

Tocando el tema del gobierno de Plutarco Elías Calles, me lleva a otro punto por el cual considero que sería inviable permitir que los sacerdotes arriben a puestos gubernamentales. Según la jerarquía católica, todos y cada uno de los sacerdotes alrededor del mundo se encuentran subordinados al Papa quien, además de ser la máxima autoridad eclesiástica, es Jefe del Estado Vaticano. Teniendo esto en cuenta, resulta evidente que, una persona que se encuentra sujeta a la autoridad de un jefe de Estado extranjero, no puede ejercer además funciones públicas dentro de la Administración Pública de nuestro país.

Sobre este punto, cabe retomar una de las propuestas que, durante su administración, sostuvo el Presidente Plutarco Elías Calles, quien buscó generar las reformas necesarias para que la constitución de una Iglesia Católica Mexicana, conformada únicamente por prelados mexicanos que se vieran en la obligación de sujetarse única y exclusivamente a las leyes mexicanas. Por supuesto, esta intención de otorgar al clero mexicano una independencia total de un estado extranjero, generó una lucha de poderes que se desencadenó en un movimiento armado que generó nuevamente derramamiento de sangre inocente de connacionales, sobre todo en la Perla de Occidente. El fin que buscaba conseguir el entonces Presidente Elías Calles era, precisamente, que un grupo con tanto poder y tanta influencia dentro de la población de nuestro país no estuviera subordinado a poderes extranjeros que pudieren llegar a manipular la confianza depositada en ellos por los fieles. Desgraciadamente, esta meta no pudo ser alcanzada.

Por supuesto que, en caso de proceder las reformas que el clero católico busca (con lo cual, reitero, no estoy de acuerdo) resulta evidente que se debería permitir a los ministros de culto de todos y cada uno de los credos existentes en México poder postularse para ocupar cargos de elección popular. Permitir únicamente a los sacerdotes católicos, demostraría que es cierta aquella frase popular que dice que la Iglesia es la organización política más antigua del mundo.

Considero que el coto de poder tan grande que tiene cualquier asociación religiosa es demasiado grande como para arriesgarnos a otorgarles más poder. El poder por el poder ciega y el desarrollo de la historia nacional nos demuestra, desgraciadamente, que los prelados (reitero, de todas las religiones) se han visto cegados por el poder, han buscado acrecentar el nivel de influencia que tienen y han llegado a dividir la religión misma que dicen servir. Ahora bien, si se les otorga, además, poder público para, por ejemplo, legislar, estas divisiones podrían incluso ser peores. Supongamos por un momento que un grupo de altos jerarcas de la iglesia mormona lleguen a colarse en el Poder Legislativo Federal así como el las legislaturas locales. Por supuesto, al ser miembros de un grupo religioso, buscarán ampliar sus filas. Supongamos también que, debido a aquel grupo de altos jerarcas, logran que, ante el Congreso de la Unión, se logre aprobar una reforma constitucional en la que se derogue el artículo 24 Constitucional. Supongamos también que logren cabildear de tal manera dentro de las Legislaturas locales que dos terceras partes de ellas ratifiquen esta reforma. El único resultado sería que la libertad religiosa dejaría de ser una realidad en nuestro país.

Definitivamente no tengo absolutamente nada en contra de las religiones. En lo personal, no comparto al cien por ciento el credo de ninguna de ellas. Considero que, como muchas instituciones, son únicamente un método para el control del hombre. Considero que, independientemente de la religión que se profese, Dios es más grande que cualquiera de ellas, sin embargo, no dejo de negar que muchas personas encargadas de esparcir la fe son personas que han buscado generar verdaderos cambios en México. El caso de Rosi Orozco es un claro ejemplo de ello. Mujer que profesa la religión cristiana, ha luchado incansablemente por abolir la trata de personas, sin embargo, Rosi Orozco es una persona física que lucha en contra de la trata de personas por ella misma, no representando a grupo religioso alguno.

El poder espiritual de las diferentes iglesias existentes en este País de tantos contrastes dependerá única y exclusivamente de la manera en que ellas administren su propio culto. Qué tanto crezcan o disminuyan sus fieles dependerá de la honestidad y compromiso de sus autoridades, sin embargo, por nobles que puedan ser sus intereses, no se pueden mezclar las cosas. Reza un viejo y conocido refrán: no se puede confundir la gimnasia con la magnesia. Esperemos que las reformas que se pretenden conseguir no rindan frutos. La separación Iglesia – Estado se ha dado por circunstancias muy específicas. Tirarlas a tierra sería dar marcha atrás en una división clara y necesaria que tanta sangre nos ha costado. El Estado debe encargarse de llevar a cabo de Administración Pública, la Iglesia debe velar por la salud espiritual, no hay otra manera de hacer las cosas. Esperemos que haya en nuestros legisladores, tanto federales como locales, la inteligencia necesaria para impedir que este retroceso en nuestra historia nacional se consagre.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo
Twitter: @Benjamin_Muniz

domingo, 23 de septiembre de 2012

La culpabilidad del gobierno local


Hace algunos días sucedió un evento que conmocionó a la ciudadanía mexicana. La fuga de más de 130 reclusos del penal de Piedras Negras, Coahuila, a través de, según los primero informes, unos túneles. Este suceso se vio agravado cuando las autoridades dieron a conocer que los reclusos que se dieron a la fuga salieron por la puerta principal del penal y que los túneles encontrados únicamente eran utilizados para que éstos mismos pudieran salir “por sus chescos”. Como ha sucedido en diversas ocasiones a lo largo de la administración del Presidente Felipe Calderón, las autoridades locales intentaron lavarse las manos y achacar la responsabilidad de esta fuga a las autoridades federales.

Al ver, una vez más, el intento de un gobierno local de deslindarse de una responsabilidad tan grande como lo es una fuga masiva de un penal, renace en mí la pregunta ¿hasta qué grado es responsable el gobierno federal de lo que está ocurriendo y que tanta culpa puede tener el gobierno local?

En este caso concreto, simple y sencillamente no encuentro una responsabilidad por parte del Poder Ejecutivo Federal, por el contrario, puedo observar una clara irresponsabilidad del Gobierno de Coahuila por las siguientes razones:

En primer punto hay que destacar que el Sistema Penitenciario Nacional se encuentra dividido en dos ámbitos, el federal y el local. Las prisiones federales son administradas, por supuesto, por la Secretaría de Gobernación, dependencia que, de conformidad con la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, corresponde a este orden de gobierno, mientras que los centros carcelarios locales pertenecen y son administrados por los Poderes Ejecutivos de cada una de las Entidades Federativas de nuestro País. El hecho de creer que una prisión local pueda y deba ser administrada por el Poder Ejecutivo Federal generaría, necesariamente, una invasión a la esfera de competencia del gobierno local, por lo tanto, se ve reforzado el hecho que las prisiones locales deben ser manejadas por el gobierno local, lo anterior con todas las consecuencias que esto conlleva. En caso de que un Centro de Readaptación Social de carácter local sea galardonado, si llegara a darse el caso, por los buenos resultados en la readaptación social de sus internos, será únicamente logro del Poder Ejecutivo local, pero por el contrario, si un CERESO de este nivel de gobierno tiene fallas, esto será única y exclusivamente responsabilidad del gobierno encargado de administrarlo. En el caso de la fuga de los reos del penal de Piedras Negras, se debe considerar como responsabilidad del gobierno local debido a que este penal es de carácter local. Por lo anterior, esta enorme falla debe ser imputada al Gobierno del Estado Libre y Soberano de Coahuila.

Un segundo punto que excluye la responsabilidad del Gobierno Federal en el suceso que se menciona es que la Federación, en el seno del Consejo Nacional de Seguridad Pública, ha asignado recursos a las entidades federativas para el rubro de Sistema Penitenciario. Para este año, de conformidad con una resolución aprobada por unanimidad en el seno del mencionado Órgano Colegiado (el cual, de conformidad con la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública se encuentra conformado por el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, los Secretarios de Gobernación, Seguridad Pública, Defensa y Marina, por el titular de la Procuraduría General de la República y por los titulares de los Poderes Ejecutivos locales), uno de os ejes estratégicos del Sistema Nacional de Seguridad Pública es precisamente el fortalecimiento de las instituciones del Sistema Penitenciario Nacional. Bajo este eje estratégico, cada una de las entidades federativas debió haber presentado al Secretariado Ejecutivo del referido Sistema Nacional (SESNSP) su propuesta de inversión tendiente a fortalecer sus instituciones penitenciarias, para que éstas fueran incluidas en el Anexo Técnico Único del Convenio de Coordinación para el ejercicio fiscal 2012 que celebran por una parte la Administración Pública de la Federación, a través del SESNSP y, por la otra, cada una de las entidades federativas. Cabe mencionar que de conformidad con diversos cuerpos legales, este convenio y su Anexo Técnico Único deben ser suscritos dentro de un término de 60 días naturales contados a partir de la publicación en el DOF del Presupuesto de Egresos de la Federación, término que feneció en el mes de marzo de la presente anualidad.

Como se puede observar, el Consejo Nacional de Seguridad Pública, teniendo en cuenta que el Sistema Penitenciario es el último eslabón en la cadena de la seguridad pública, ha buscado que éste se vea fortalecido, si en el caso de Piedras Negras esta meta no se logró, no puede ser responsabilidad de la Federación, ya que debió haber sido el Gobierno Local el encargado de realizar sus propias metas y buscar su cumplimiento.

No quiero dejar de recordar también que el Sistema Penitenciario en México ha probado ser por demás insuficiente y que se ha hecho un uso irracional del mismo. Ahondar en este punto no es materia de las presentes líneas, por lo que me permito remitir al apreciable lector al artículo titulado “La ineficacia del Sistema Penitenciario” publicado el 5 de diciembre de 2011 y que puede ser consultado en la siguiente liga http://prevencionencolores.blogspot.mx/2011/12/la-ineficacia-del-sistema-penitenciario.html.

Desgraciadamente, el caso de la fuga del penal de Piedras Negras, como lo mencioné al inicio de esta publicación, no es la única ocasión en que un Gobierno Local busca deslindarse de sus responsabilidades para responsabilizar al Gobierno Federal, para muestra, utilizaré dos ejemplos:

Con motivo de la celebración de las Fiestas Patrias, el año pasado tuve la oportunidad de viajar con mi familia a Veracruz, Veracruz. Por supuesto, una de las paradas obligadas en dicho viaje, además de San Juan de Ulúa, es el Acuario de Veracruz ubicado en Boca del Río. Después de una excelente convivencia familiar dentro del Acuario, procedimos a comer en uno de esos restaurantes de deliciosa gastronomía. Cuando decidimos que era tiempo de regresar al hotel, salimos de la playa a esperar a un taxi que nos pudiera regresar. Durante esta espera, vimos circular un convoy de la Secretaría de Marina. Segundos después abordamos el taxi que nos llevaría hasta el Centro Histórico de Veracruz. Un poco impactado por haber visto aproximadamente 7 camiones de la Secretaría de Marina, me atreví a preguntarle al taxista qué opinión le merecía el hecho que las fuerzas armadas se encargaran de patrullar el puerto. Su respuesta me dejo sorprendido. Sin un dejo de duda en su voz me contestó que él estaba totalmente de acuerdo porque el gobierno del estado se había visto rebasado por los problemas de inseguridad. Lo que más coraje le daba al chofer era que el gobierno local, lejos de buscar fortalecer sus instituciones de seguridad pública, había tomado esta debilidad como una excusa para cumplir el mandato legal de proporcionar seguridad a la ciudadanía. Me comentó también que no fue sino hasta el arribo de las fuerzas armadas cuando la violencia comenzó a disminuir en ese puerto de extrema valía en la historia nacional. Dentro del desarrollo de la conversación, esta persona que dada su ocupación está al tanto de muchas cosas que ocurren en las calles de la ciudad de Veracruz, me comentó como, en diversas ocasiones, al presentarse un conflicto armado, los cuerpos policiales, lejos de enfrentar la situación para buscar controlarla, eran los primeros en esconderse. Por supuesto, no puedo decir que los policías tienen la culpa. Es evidente que el poder de fuego de las bandas del narcotráfico son, por mucho, superior a la de los policías estatales y, obviamente, incluso mayor que los de las policías municipales. El problema aquí es del gobierno local. ¿Por qué no buscaron modernizar su armamento? ¿Por qué no buscaron fortalecer a sus policías? Esta carencia es peor cuando se toma en cuenta que la Federación, buscando la seguridad ciudadana, ha otorgado a las entidades federativas recursos a través de diferentes fondos y subsidios, como lo son el FORTAMUN, el SUBSEMUN, el Subsidio de Policía Acreditable (SPA) el Subsidio de Apoyo para la Seguridad Pública (PORASP, en vigor desde este año) y el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP). Con esto se demuestra que, a pesar de ser competencia meramente local, la Federación ha buscado en todo momento apoyar a los gobiernos locales en todas las cuestiones inherentes a la seguridad pública.

Otro lamentable ejemplo de la desidia, por no decir irresponsabilidad de un gobierno local, la encontramos en el estado de Nuevo León. Una de las entidades federativas más importantes de nuestro país por su alto nivel de industrialización, ha sido descuidado flagrantemente por su gobernador, Rodrigo Median, quien, al arribar al poder, abiertamente dijo que él no se podía hacer cargo de la seguridad pública, trasladando esta responsabilidad al Gobierno Federal. Recordemos cuantas matanzas han sido realizadas en este estado. El ataque al Casino Royale, es uno de los más dolorosos ejemplos. La matanza de varios munícipes también demuestra la manera tan irresponsable en que el Ejecutivo Local se ha manejado en temas de seguridad pública. Recordemos, incluso, que uno de los Presidentes Municipales victimados perdió su vida, a la sombra de las matanzas cometidas por el narcotráfico, por un simple conflicto de tierras con un particular. Por supuesto, al momento de que su cuerpo sin vida fuera encontrado, el gobierno de Nuevo León, de inmediato le adjudicó la responsabilidad al crimen organizado, sin siquiera haberse molestado en realizar las indagatorias correspondientes.

Es muy fácil decir que la culpa de todas estas cuestiones las tiene el gobierno encabezado por Felipe Calderón y su decisión de declarar la guerra abierta a las bandas delincuenciales, pero la responsabilidad, ¿verdaderamente corresponde al Poder Ejecutivo Federal? La respuesta, a mi parecer, es clara: no.

Estoy totalmente de acuerdo que la estrategia en materia de seguridad pública del Presidente de la República tiene fallas, es claro que su actuación ha tenido errores, pero también lo es que, excusados en estas fallas, las autoridades locales se han convertido en expertos en huir de sus responsabilidades. Recuerdo incluso que, en una de las sesiones del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el Presidente, de manera visiblemente molesta, reclamó a los titulares de los Poderes Ejecutivos Locales, su actitud pasiva ante los embates de la criminalidad.

Ahora bien, se ha hablado mucho acerca de “los muertos de Calderón”. Recuerdo incluso que durante el desarrollo del primer debate sostenido entre los entonces candidatos presidenciales, el cual seguí a través de Milenio Noticias, una de las panelistas para el análisis del mismo fue Rosario Robles, próxima Secretaria de Desarrollo Social, quien abiertamente dijo que si México se encontraba en las condiciones actuales era culpa de Calderón y que él sería recordado como el Presidente de los 50 mil muertos. La respuesta de Ciro Gómez Leyva, a mi parecer, fue magistral. “¿Los muertos de Calderón?” preguntó para posteriormente contestar el mismo que los más de 50 mil muertos no pueden ser responsabilidad del Presidente de la República, que a final de cuentas, una gran mayoría de esas muertes han sido dentro de las bandas del narcotráfico y que han caído en virtud de conflictos entre ellas. Adicionalmente a lo manifestado por Gómez Leyva puedo agregar que olvidamos que los delitos de homicidio son, por regla general, delitos del fuero común, es decir, delitos locales que deben ser investigados, perseguidos y sancionados por cada una de las entidades federativas dentro del ámbito de sus respectivas competencias. Ante esto me pregunto, ¿esto ha sido así? Desgraciadamente la respuesta tampoco es alentadora en la mayoría de los casos.

Por supuesto que en muchos estados, sin importar quienes lo gobiernen, se han visto casos de esta irresponsabilidad. Morelos para mí en lo personal representa uno de los casos más graves. El motivo es simplemente político. Considero yo que, al haber sido gobernado por el mismo Partido Político al que pertenece el Presidente de la República, el gobierno encabezado por Marco Adame debió haber sido ejemplo de responsabilidad en esta materia, debió haber demostrado su respaldo al Presidente a través de aceptar su propia responsabilidad. Esto no fue así. El resultado está a la vista: de haber sido uno de las bastiones panistas más importantes, se ha convertido en una entidad que será gobernada por el Partido de la Revolución Democrática. Jalisco es otro lamentable ejemplo.

Hay una última consideración que me hace reforzar mi teoría de que el Gobierno Federal no es el culpable. Si los problemas de seguridad pública, si el alto número de muertes, de secuestros, fueran culpa de la Federación, todo el territorio nacional se vería envuelto en esta vorágine de problemas, lo cual en la realidad no sucede. El caso del Distrito Federal es un claro ejemplo de ello. Sin estar exento de violencia y de muertes por motivos del crimen organizado, en la capital de nuestro País se han presentado únicamente casos aislados. La razón es muy simple, las autoridades locales han tomado con responsabilidad sus obligaciones. El gobierno encabezado por Marcelo Ebrard fue muy cuidadoso en este tema. El Secretario de Seguridad Pública, Manuel Mondragón y Kalb se comprometió con sus cuerpos policiacos. El entonces Procurador General de Justicia y hoy Jefe de Gobierno Electo, Miguel Ángel Mancera Espinosa, realizó operativos para disminuir los índices delictivos de ésta gran orbe. De ser consideradas una de las ciudades más peligrosas de México, el Distrito Federal pasó a ser una de las más seguras. Los índices delictivos disminuyeron de manera evidente. La ciudadanía, además, lo sintió así. No se puede decir lo mismo, por ejemplo, del Estado de México, en donde el secuestro ascendió en 300% y que se convirtió en la entidad federativa con mayor número de feminicidios, por encima, incluso, de Ciudad Juárez.

La responsabilidad de la seguridad pública es de todos, ciudadanos y gobierno por igual, pero jamás vamos a lograr nada mientras los titulares de los gobiernos locales sigan huyendo de su responsabilidad y busquen trasladarla a la Federación. Como mexicanos habitantes de tal o cual estado, debemos exigir a nuestras autoridades locales que dejen de hacerse las víctimas y tomen su debido lugar en el desarrollo de los sucesos nacionales. Todavía confío (de manera utópica, probablemente) que llegará el momento en que nuestras autoridades van a recordar que el gobierno se debe a la gente y no la gente al gobierno. Espero vivir para ver ese día.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo
Twitter: @Benjamin_Muniz