martes, 25 de marzo de 2014

Nos tienen que matar para que nos hagan caso


Sábado 22 de marzo de 2014. Gustavo Garibay García, Presidente Municipal panista de Tanhuato, Michoacán fue victimado a balazos afuera de su domicilio particular. En la escena del crimen se encontraron 9 cartuchos percutidos calibre 38 súper, 3 cartuchos percutidos calibre 7.62 y 6 cartuchos percutidos calibre 2.23. En total se encontraron 18  cartuchos percutidos. Dado el número de balas disparadas, y tomando en consideración que el propio edil había sufrido un atentado previo, en octubre de 2012, es claro que la intención era terminar con su vida.

Este crimen se suma a la lista de 6 ediles michoacanos que han sido víctimas de homicidio en los últimos 6 años, tres de los cuales han sido abatidos durante el poco tiempo que lleva la administración de Enrique Peña Nieto.

Las circunstancias bajo las cuales se presenta este nuevo homicidio se encuentran rodeadas de dudas e interrogantes que probablemente nunca puedan ser respondidas a cabalidad.

Durante la administración de Felipe Calderón, Gustavo Garibay era ya víctima de amenazas en contra de su vida. Por tal circunstancia, desde el gobierno federal se le asignó una escolta para que lo custodiara, siendo esta escolta, quien gracias a su pronta reacción en aquel octubre de 2012, salvó la vida del munícipe, al movilizarse para subirlo en un helicóptero y trasladarlo a Morelia, lugar donde fue atendido por un cuerpo de médicos especialistas.

Sin embargo, al concluir la administración calderonista y dar inicio a la presidencia de Enrique Peña Nieto, de manera intempestiva y sin que mediara justificación alguna, la escolta le fue retirada a Gustavo Garibay. Pero las amenazas continuaban.

EL 11 de febrero de 2013, José Pedro Córdoba Aguirre, Secretario General Municipal de Tanhuato, fue asesinado.

Unos meses después, el 21 de agosto de 2013, se llevó a cabo una reunión privada en la Casa de Gobierno de Michoacán a la que asistieron 106 de los 133 Presidentes Municipales de Michoacán, 40 Diputados locales, el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el entonces gobernador interino, Jesús Reyna García. En dicha reunión, Garibay hizo uso de la voz: “Los presidentes municipales necesitamos seguridad y necesitamos su apoyo”.

Ante la omisión del gobierno federal, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, en agosto de 2013, solicitó, mediante una carta dirigida a la Policía Federal, misma que fue recibida en la Secretaría de Gobernación que se le asignara una escolta al munícipe. La solicitud nunca fue atendida por el gobierno federal. Los resultados son evidentes.

Uno de los reclamos más sentidos de la sociedad durante el proceso electoral federal de 2012 fue precisamente la falta de seguridad. Se le atribuyeron a Felipe Calderón miles de muertes relacionadas con la lucha del crimen organizado. En este contexto se erigió Enrique Peña Nieto como el candidato que prometió reducir los índices delictivos de manera sensible. Una promesa más que no ha sido cumplida.

De acuerdo con estudios prospectivos, en caso de que la administración peñanietista no logre revertir la tendencia actual, su sexenio terminará siendo más violento que el de su predecesor.

En pocas palabras, Peña prometió una disminución de homicidios y secuestros y la realidad refleja que esa promesa no se ha cumplido y, seguramente, no se cumplirá-

El caso específico de Michoacán es, además, complejo. Un gobierno del Partido Revolucionario Institucional de mano de un gobernador que ha sido completamente ajeno al desempeño de sus funciones. Fausto Vallejo Figueroa fue electo para gobernar Michoacán, sin embargo, derivado de diversas circunstancias, se ha visto envuelto en licencias a su cargo, al grado que un sector amplio de la política michoacana le exigió que renunciara al cargo para el que fue electo.

Superados los problemas de salud que lo mantuvieron alejado del ejercicio de su cargo, Fausto Vallejo regresó a Casa de Gobierno para enfrentarse al monstruo que se genera por la pasividad del gobierno ante los problemas sociales. Lo que empezó como una contingencia de seguridad, se volvió una verdadera crisis. Los grupos delictivos superaron a los mandos policiales. La ciudadanía, al ver que el estado era incapaz de proporcionarles la más mínima seguridad, decidieron tomar el asunto por sus manos. Las autodefensas se crearon y multiplicaron de manera exponencial. Vallejo fue superado, Vallejo es un gobernador de derecho, más no de hecho.

Avasallado por la problemática de seguridad en su entidad, el “gobernador” Fausto Vallejo decidió no cumplir las obligaciones constitucionales inherentes a su cargo. En el tema de seguridad decidió hacerse a un lado y solicitar al gobierno federal que éste tomara las riendas. Por esto, en 2014, se creó la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán”, designándose como titular a Alfredo Castillo Cervantes.

La Comisión tiene como objeto principal regresar a la ciudadanía la seguridad que la inactividad gubernamental robó. Resulta claro que la Comisión no ha tenido éxito. Prácticamente a diario hay noticias de más violencia en tierras michoacanas, de vínculos entre políticos y narcotraficantes. Por algún motivo siento que Michoacán está en el borde de ser declarado estado fallido. Ha llegado al punto que alcaldes legítimamente electos, han tenido que ausentarse de su cargo con la finalidad de salvar su vida, como el caso de Guillermo Valencia Reyes, Presidente Municipal de Tepalcatepec y ni hablar del homicidio de María Santos Gorrostieta Salazar, ex Presidenta Municipal de Tiquicheo.

Recuerdo las dos veces que he tenido la oportunidad de pasear por el centro de Morelia, de sentarme a comer en los arcos, de contemplar la hermosa arquitectura y probar su deliciosa gastronomía. Uno de los lugares más bonitos que he visto en México. Pensar que hoy entrar a territorio michoacano puede significar nunca salir. El estado que vio nacer a uno de los padres de nuestra Patria, José María Morelos y Pavón, quien en “Los Sentimientos de la Nación” proscribió enteramente la esclavitud, hoy se encuentra eslavo de una violencia que no tiene miras de terminar pronto.

Reitero, el gobierno, tanto federal como estatal, no ha sido capaz de solucionar el grave problema que atraviesa el estado. Las políticas y acciones implementadas han sido insuficientes para mitigar la violencia en la que dicha entidad federativa se encuentra sumida. El gobierno no supo poner un alto a los problemas que resultaban más que evidentes. Hoy se tiene que enfrentar a las consecuencias funestas de su incapacidad de actuar a tiempo. El endeble gobierno estatal no tiene al frente a una persona que verdaderamente conozca los problemas sociales que aquejan a su entidad, tiene una persona sin capacidad ni ganas de luchar para sacar adelante al estado por el que juró trabajar, no le importa proteger a la sociedad que lo eligió. Por su parte el gobierno federal no tiene ideas claras de cómo actuar. Dedicaron gran parte de su tiempo a atacar la estrategia de Felipe Calderón, pero jamás se preocuparon en generar una estrategia paralela, jamás se preocuparon de subsanar los errores que tanto criticaron. Hoy que regresaron al poder y tienen la facultad de establecer sus propias estrategias, no saben actuar. El problema tan grande en Michoacán se ha visto exacerbado por la complicidad del gobierno, y si, dije bien, complicidad. Cuando una autoridad no actúa para corregir problemas sociales, fomenta su crecimiento. Leí hace tiempo una frase que resume muy bien este punto: “El mal avanza cuando los que sabemos hacer lo bueno no hacemos nada”.

Ante esto me pregunto ¿hasta cuándo el gobierno ejercerá sus funciones constitucionales? ¿Hasta cuándo se molestaran en hacer realidad lo que prometieron con tal de ganar votos? ¿Hasta cuándo Michoacán volverá a ver la paz? ¿Hasta cuándo México dejará atrás esta ola de violencia?

En la reunión del 21 de agosto de 2013 en Casa de Gobierno de Michoacán, el Diputado local Osbaldo Esquivel Lucatero y el Presidente Municipal de Santa Maya, Ygnacio López, ambos militantes del PRD, exigieron a Osorio Chong que se les brindara seguridad. La petición nunca fue atendida. Garibay dijo en la misma reunión “pareciera que nos quieren ver muertos para que nos hagan caso”. Desgraciadamente, ni así harán caso: Osbaldo Esquivel Lucatero fue victimado a machetazos el 11 de septiembre de 2013 (21 días después de la reunión). Ygnacio López fue asesinado en noviembre de 2013. Gustavo Garibay el 22 de marzo de 2014. ¿Cuántos homicidios más se requieren para que las autoridades hagan algo?

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo

Twitter: @Benjamin_Muniz

martes, 18 de febrero de 2014

Equidad de género en materia electoral


El 16 de diciembre de 2013, el Presidente y Secretario General del Comité Directivo Delegacional del Partido Acción Nacional en Magdalena Contreras emitieron la convocatoria para que los militantes del Partido en dicha delegación acudieran a la Asamblea Delegacional a efecto de elegir las propuestas delegacionales para integrar el Consejo Nacional del PAN. Dicha Asamblea se llevó a cabo el pasado 15 de febrero.

En conjunto con la convocatoria, se expidieron las normas complementarias a efecto de regular el desarrollo de la referida asamblea. En dichas normas complementarias, atendiendo a lo establecido por el artículo 19 del Reglamento de Órganos Estatales y Municipales del Partido Acción Nacional, se estableció que de las propuestas votadas por los delegados numerarios, 50% tendría que ser del sexo masculino y 50% del sexo femenino, en atención a las acciones afirmativas que en materia de equidad de género se han venido implementando en el Partido. En caso de no cumplir con dicha estipulación, el voto emitido por el militante sería considerado nulo.

Independientemente de la crítica que algunas personas puedan hacer respecto a que esta manera de definir la votación atenta contra el principio de libertad del sufragio, el establecer cuotas de género dentro de los órganos internos del Partido, así como en la selección de sus candidatos entraña todo un reto: garantizar el registro de un número tal de personas, tanto del sexo femenino como masculino para cumplir con dicha cuota.

Utilicemos un ejemplo práctico: en el año 2015 se llevarán a cabo elecciones federales con la finalidad de renovar la Cámara de Diputados. Utilizando únicamente el número de diputados de mayoría relativa, el Partido postulará 300 candidatos. No solamente eso, en el Distrito Federal también se renovará la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, se requerirán 40 candidatos (nuevamente, contando únicamente los que serán electos por el principio de mayoría relativa). También en el Distrito Federal se renovarán las 16 Jefaturas Delegacionales: otros 16 candidatos.

De los números señalados en el párrafo anterior podemos ver que, con la finalidad de cubrir únicamente las candidaturas para renovar a los 300 diputados federales de mayoría relativa, los 40 diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, así como las 16 Jefaturas Delegacionales de esta Ciudad Capital,  el Partido Acción Nacional necesitará postular 356 candidatos. Recordemos que solamente estamos hablando de la Cámara de Diputados y la renovación de la Asamblea Legislativa y Jefaturas Delegacionales del Distrito Federal. No se están tomando en cuenta aquellos estados que también renuevan sus legislaturas locales, que renuevan gubernaturas o ayuntamientos. Solo considerando Cámara de Diputados y Distrito Federal, sin contar a los plurinominales, el Partido deberá garantizar que, al menor 178 mujeres se postulen para contender a cargos de elección pública.

Regresemos a lo que sucedió el fin de semana pasado en la Asamblea Delegacional de La Magdalena Contreras: los militantes tuvimos derecho a votar por 2 candidatos a integrar el Consejo Nacional. De esos 2 candidatos, se debió votar por una mujer y por un hombre. Se registraron 4 aspirantes: 3 hombres y una mujer. La Diputada Federal Flor Pedraza, la única mujer registrada para contender por una candidatura al Consejo Nacional por La Magdalena Contreras obtuvo la victoria en automático. En caso de que algún militante no hubiera votado por ella, su sufragio hubiera sido declarado nulo de conformidad con las normas complementarias ya referidas.

El primer punto de reflexión que encuentro es el siguiente: ¿si hubiera habido un militante en La Magdalena Contreras que no hubiera deseado votar por la Diputada Flor Pedraza? En la realidad sucedió. Sin embargo, el argumento de la persona que manifestó su inconformidad podría ser fácilmente declarado infundado ya que en su momento tuvo la oportunidad de impugnar la convocatoria y sus normas complementarias. Pero independientemente de que exista o no una impugnación, el obligar a la militancia a votar por una persona en específico, ya no por un género, ¿no resulta violatorio de la libertad del sufragio de la que gozamos constitucionalmente? A contrario sensu, ¿la Diputada Flor Pedraza, en el caso que sirve de ejemplo, es la culpable de que no se haya registrado ninguna otra mujer para contender por la candidatura? ¿La Diputada Pedraza debe pagar por la falta de mujeres registradas? Creo que en el fondo la discusión es muy interesante. Existe, desde mi punto de vista, el choque de dos derechos: el derecho del militante a votar por quien elija y el derecho de la candidata a ser votada al no haber más propuestas. ¿Cuál pesa más? Sería interesante ver que podría resolver al respecto nuestro Máximo Tribunal Electoral.

Ahora bien, independientemente de la reflexión del párrafo que antecede, lo que verdaderamente me llama la atención es la problemática que ésta reflejó, es decir, la falta de registro femenino para cumplir la cuota de género establecida. Y en este punto vuelvo a lo que ya mencioné anteriormente, 2015 será un año con muchas elecciones, ¿qué va a hacer el Partido Acción Nacional para garantizar que el 50% de las candidaturas sean ocupadas por mujeres?

La respuesta, por supuesto, se antoja complicada. Creo que, sobre todo en el ámbito político, hemos creado una idiosincrasia muy arraigada en el sentido que solo los hombres tenemos la capacidad de hacer política. Para muestra un botón, tal vez no del ámbito político pero si de un ámbito de ejercicio de autoridad. Desde pequeño mi papá me comentaba que mi abuelo, abogado y ex funcionario del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal siempre decía que las mujeres, al ser muy viscerales, no deberían ser jueces. Consideraba mi abuelo que los cambios de ánimo y humor de las mujeres podría afectar el sentido de su fallo. Pocas veces, por lo que al Derecho se refiere, he estado en desacuerdo con mi abuelo. Esta es una de ellas. Tengo la fortuna de conocer juezas y magistradas de gran responsabilidad y gran conocimiento. Por el contrario, conozco jueces y magistrados que son mucho más volubles que muchas mujeres y he visto como hay resoluciones que se ven afectadas por el humor en que se encuentre el Juez al momento de dictarla.

Por supuesto estoy convencido que las mujeres tienen toda la capacidad para conducir acciones de mando, ejercer puestos de autoridad. En el Partido tenemos prueba fiel de ello. Tenemos liderazgos femeninos de gran calado. El caso de Elena Álvarez de Vicencio es uno de ellos. Ejemplo viviente del poder de las mujeres panistas, Elenita ha luchado incansablemente por la democracia, desde cualquier trinchera en la que haya tenido que verse involucrada. Desde legisladora hasta como funcionaria partidista. Otro ejemplo, la Secretaria General del Comité Ejecutivo Nacional, Cecilia Romero, la única persona que ha ejercido dicho cargo en dos ocasiones. Fue también Diputada Federal y Senadora de la República.

Creo fielmente que en gran medida la necesidad de impulsar acciones afirmativas a favor de la equidad de género es un tema que viene de mucho tiempo atrás. Recordemos que México a la mujer se le impedía ejercer el derecho al voto. Por supuesto que el derecho a ser electa para un cargo de elección popular era verdaderamente considerado como una locura inalcanzable. Afortunadamente, las cosas han ido cambiando, las mujeres han conseguido ejercer el voto, han conseguido ser electas. El 17 de octubre de 1953 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las reformas a los artículos 34 y 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Dicha reforma otorgó a las mujeres el derecho a votar y ser votadas, tanto en elecciones federales, estatales y municipales.

Casi 3 años después, el 4 de julio de 1954, Aurora Jiménez de Palacios fue electa como la primera diputada federal. En 1964, 10 años después, el Partido Acción Nacional tuvo a su primera diputada federal: Florentina Villalobos Chaparro, por Parral, Chihuahua. En 1994 existieron dos candidatas a la Presidencia de la República. Ninguna de ellas obtuvo un gran número de votos. En 2012, por primera vez, uno de los llamados partidos grandes de México, postuló a una mujer con posibilidades reales de ser electa Presidenta de la República. La candidata, todos lo sabemos fue Josefina Vázquez Mota, postulada por el Partido Acción Nacional.

Como se puede observar, no ha habido una real participación femenina en la política mexicana. Falta mucho por hacer, habrá que ver de qué manera el Partido Acción Nacional garantiza la paridad en las candidaturas. Por el bien del Partido, de las mujeres y de la democracia espero que esta meta por demás loable se vea reflejada en la realidad y que podamos tener en 2015 un record de mujeres ocupando puestos públicos.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo

Twitter: @Benjamin_Muniz

lunes, 10 de febrero de 2014

Alzando la voz

Este fin de semana terminé de leer el libro "El País de Uno", escrito por la politóloga Denise Dresser. Confieso que encontré grandes ideas en sus páginas, sin embargo, a reserva de realizar un análisis y opinión general del libro, considero pertinente tocar hoy un tema específico de dicho libro, el contenido en el último capítulo titulado "Lo que podemos hacer". En dicho capítulo la autora nos dice que el papel que debemos cumplí los mexicanos es, en primer término, despojarnos de aquel patriotismo falso que nos lleva a conformarnos con el estado que actualmente guardan las cosas, que impide que se realice un análisis profundo y que se haga una crítica sería y objetiva para lograr los tan necesarios cambios.

En este punto en específico me he percatado que los mexicanos somos muy radicales al momento de defender lo que creemos lo que nos lleva, en algunos casos, a caer en un fanatismo cegador que nos impide ver lo que se está haciendo mal para poder emprender las medidas correctivas necesarias. Esto sucede tanto con cuestiones de orden nacional como personal. Lo vemos desde los que fanáticamente defienden acciones gubernamentales como aquellos que defienden, con el mismo fanatismo, una postura religiosa o, en algunos casos la afiliación que pueda tener a tal o cual partido político. El cerrar los ojos a lo que se está haciendo mal  conlleva una grave consecuencia: los errores se institucionalizan y el crecimiento y la mejoría en el actuar se imposibilita. Tomemos mi caso como ejemplo: a los 18 años me afilié al Partido Acción Nacional por considerar que era el mejor partido político de México, con el mejor proyecto de gobierno. Hoy, varios años después, sigo sosteniendo esto, sigo creyendo en mi Partido, sin embargo no cierto mis ojos a las cosas que puedan estarse haciendo mal, prefiero tenerlos abiertos, conocer los errores para poder corregirlos e impulsar una mejoría en el Partido. Debemos de tener siempre en me te que cualquier actividad u organización en la que el ser humano se encuentra presente es perfectible. Busquemos esas mejorías.

Nos dice Denise Dresser que el patriotismo que este país requiere, y estoy completamente de acuerdo con ella, es el que alza la voz, el que se percata de las fallas y exige que se resuelvan, el que exige el cumplimiento de las promesas de campaña, el que exige que se cumplan las leyes en todos los órdenes, el que, desgraciadamente, México carece.

Uno de los principales problemas que enfrentamos los mexicanos, desde mi perspectiva, es precisamente el que permanentemente damos por hecho las cosas. No exigimos nada y cuando lo hacemos, no sabemos cómo hacerlo bien. Si hay algo con lo que estamos en desacuerdo preferimos quedarnos callados porque damos por hecho que nada a puede hacer. Si hay algo con lo que estamos de acuerdo pero sabemos que pudo ser mejor, no hacemos nada porque damos por hecho que pudo ser peor. El dar por hecho, el conformismo genera una muerte lenta con una agonía larga y dolorosa.

El domingo 19 de enero de este año hice un compromiso con una persona de suma importancia en mi vida. Un compromiso cuyo cumplimiento sería, además de todo, por demás placentero. Incluía una buena comida con una buena margarita. Di por hecho las cosas. Di por hecho que ese compromiso se vería cumplido en el corto plazo. Pero la vida enseña a no dar por hecho nada: 3 días después esa persona fue internada en el hospital para que, hace dos semanas exactamente, el 27 de enero, cerrara los ojos a este mundo. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera dado por hecho las cosas? ¿Cómo hubiera sido aquel domingo si, en lugar de acordar ir a comer en días posteriores, hubiera buscado alternativas y soluciones para hacerlo ese día? La respuesta real la desconozco, solo puedo hacer conjeturas, pero conociendo a mi Abuelita, hubiera sido un gran domingo con una excelente compañía compartiendo un pescado y una margarita de tamarindo, la favorita de mi Abuelita. Desgraciadamente esa comida jamás será cumplida.

¿Qué pasaría si nosotros, como mexicanos, viviéramos con el convencimiento que no tenemos la vida comprada? ¿Habría una diferencia real? Todos sabemos que la vida es efímera, que nadie puede garantizar terminar el día, sobre todo en el mundo tan violento en el que vivimos, sin embargo, pocos lo entendemos en toda su magnitud. Vuelvo a lo mismo, damos por hecho. Si comprendiéramos que nuestras acciones pueden cambiar la realidad de las cosas, ¿dejaríamos que el tiempo transcurriera marcado por nuestra inactividad? Si comprendiéramos que en verdad podemos generar cambio, ¿la pasividad sería nuestra característica?

Vivimos en una sociedad que se queja mucho y actúa poco. La Reforma Hacendaria aprobada por el Congreso de la Unión generó mucha molestia en los mexicanos. Los impuestos que fueron aprobados redundan en un daño al patrimonio de miles de mexicanos. El reclamo fue generalizado, pero no ha trascendido. El Partido Acción Nacional lanzó una campaña para apoyar a los ciudadanos inconformes en la presentación de demandas de amparo. Los términos corren. Al final veremos cuántos de los muchos que se han quejado se acercan a promover su amparo. Damos por hecho que las cosas no pueden cambiar.

¿Qué podemos hacer para que las cosas en verdad cambien? Definitivamente no hay una respuesta sencilla, pero creo que lo primordial es dejar atrás ese conformismo, ese dar por hecho las cosas. Dice el dicho: "todo tiene solución, menos la muerte". Entonces si todo tiene solución, ¿por qué damos por hecho que las cosas no pueden cambiar?

¿Qué pasaría si todos los ciudadanos que estamos inconformes con los nuevos impuestos promoviéramos nuestras demandas de amparo a todo lo largo y ancho del territorio nacional? ¿Qué sería de nuestro México sí nosotros, la sociedad civil verdaderamente presionáramos a las autoridades para que actúen a nuestro favor? El silencio y la pasividad de nosotros los ciudadanos, entre otras muchas cosas, han impedido que este maravilloso país avance. Hasta qué no nos convirtamos en una sociedad que impulse y empujé los cambios necesarios, podremos sentarnos a esperar que éstos lleguen, sólo debemos recordar que el necio es aquel que hace lo mismo una y otra vez con la esperanza de ovejero un resultado diferente.

Los retos que tenemos por delante se antojan de proporciones titánicas. Por lo mismo, las actividades que nosotros, ciudadanos realmente patrióticos debemos emprender son épicas. ¿Estamos dispuestos a hacerlo?

Desde siempre me ha gustado la historia de nuestro país. Específicamente me declaro un amante del periodo revolucionario, de la verdadera historia del periodo revolucionario, aquel periodo que comenzó con el anhelo del Apóstol de la Democracia de querer darles a los mexicanos lo que durante el régimen de Don Porfirio no habían tenido, la facultad de elegir a su gobierno. El resultado todos lo conocemos, Don Porfirio renunció a la Presidencia y partió a Francia. En su lugar, de acuerdo a los ordenamientos legales vigentes en esa época, ocupó la Primera Magistratura Francisco León de la Barra hasta que, mediante elecciones libres fue electo como Presidente Don Francisco I. Madero. El triunfo duró poco. Los intereses mezquinos, nuevamente se hicieron presentes en el desarrollo de los acontecimientos nacionales. Madero traicionado y asesinado. Huerta, el traidor, declarado Presidente. De ahí hasta varios años después la sangre empañó las sucesiones presidenciales. El más fuerte quitaba al débil. Las consecuencias las seguimos pagando. Lo peor del caso es que no aprendimos. Hoy día seguimos permitiendo que los intereses particulares tengan mayor importancia que los intereses nacionales. Hasta que no digamos "basta" México seguirá estancado en este torbellino que tan lesivo ha resultado a los mexicanos. La inactividad ciudadana ha sido cómplice silencioso que ha impedido el desarrollo de México en todo el esplendor que merecemos.

Sin caer en pesimismo, veo con dolor como mi México está atorado en el subdesarrollo, en la violencia sin fin que ha generado miles de muertos y un estado rebasado por los grupos criminales. La promesa de EPN de reducir a corto plazo la violencia de manera sensible no se ha visto materializada, por el contrario, ésta se ha exacerbado de manera evidente. Ante esto me pregunto, ¿este es el país que le quiero dejar a mi hijo? La respuesta es obvia: no. Entonces, ¿qué estoy haciendo para cambiar la realidad de mi país? Esa es precisamente la pregunta que todos los mexicanos debemos hacernos.


México es grande, muy grande. Hagamos valer esa grandeza, luchemos por mejorar, luchemos por crecer, por hacer de este México un país mejor. Para esto quiero concluir con lo plasmado por Denise Dresser en las últimas palabras del epílogo del libro referido: "No creo que seamos mejores que nadie. No acepto que nos consideremos inferiores a ninguno. Somos de aquí. Venturosamente somos de México.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo
Twitter: @Benjamin_Muniz

lunes, 2 de diciembre de 2013

Impacto social del IVA en alimentos para mascotas


El pasado 14 de noviembre tuve la oportunidad de regresar al Cámpus San Ángel de la Universidad del Valle de México a impartir ante alumnos de posgrado la conferencia “Impacto social del IVA en alimentos para mascotas”, impuesto que fue aprobado por el Congreso de la Unión dentro de la llamada Reforma Hacendaria impulsada por el Ejecutivo Federal.

Cabe mencionar que haber regresado a aquella casa de estudios generó, innegablemente, una serie de recuerdos de mis tiempos que pasé ahí como estudiante. Por supuesto, muchas cosas buenas obtuve durante mi estancia en la UVM incluyendo el haber tenido el honor de ser alumno de muchos grandes maestros que no solamente se contentaron con enseñarnos sus respectivas cátedras sino que nos impulsaron a ser mejores como profesionistas y como seres humanos, y por supuesto, la mayor de las dichas conseguidas, el haber conocido en sus aulas a una gran mujer a quien tengo el privilegio de tener hoy día como mi esposa.

Regresando al tema, aquel 14 de noviembre volví a pisar el pódium del auditorio y comencé a conversar respecto al tema que nos atañía. Cabe mencionar que mi ponencia no fue respecto al tema fiscal como tal, sino, como en el mismo nombre quedó de manifiesto, el impacto social que este nuevo impuesto va a tener. El lector se podrá preguntar ¿qué afectación puedo tener yo como persona física con este impuesto? Analicemos.

Como primer punto hay que establecer de dónde viene la obligación a cargo de los mexicanos de pagar impuestos, la cual se encuentra fundamentada en la fracción IV del artículo 31 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el cual es del tenor literal siguiente:

Artículo 31. Son obligaciones de los mexicanos:
[…]
IV Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado o Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes.” (Énfasis añadido)

Como se puede observar del precepto constitucional arriba transcrito, los impuestos son requeridos para contribuir con los gastos públicos de manera proporcional y equitativa. Lo que me he podido percatar en muchas ocasiones es que la verdadera molestia de los mexicanos al momento del pago de nuestros impuestos no es el monto de lo pagado, sino el hecho que los mismos no se ven reflejados en una mejora en la calidad de vida de los mexicanos, eso, por supuesto sin contar las grandes exenciones de impuestos que han recibido muchas grandes empresas.

Definitivamente, la aprobación de la miscelánea fiscal generará consecuencias adversas para toda la sociedad mexicana. Un caso que, en definitiva, es demasiado delicado es la homologación del IVA a 16% en las zonas fronterizas, lo que puede implicar un duro golpe contra la competitividad nacional frente al mercado estadounidense.

Otro tema de cuidado es el empleo. Carlos Montiel Solana, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) advirtió que al menos 50 empresas adheridas a este organismo han confirmado el recorte de empleos para el primer trimestre de 2014 a consecuencia de la reforma fiscal. Manifestó además que con esta reforma se pretende convertir los empleos formales en informales, sin embargo se está fomentando lo contrario. Manifestó lo siguiente:

Lo que se está estimulando es el empleo informal, que las personas no se incorporen a la actividad económica legal, porque es caro, y preferirían seguir en ese estatus que abarca el 50 por ciento de la población económicamente activa porque no hay ninguna situación que los llame a convertirse en formales.

Por su parte, Rommel Ibarra Manjarrez, Presidente del Comité Directivo del Instituto Mexicano de Contadores Públicos de Sinaloa señaló que la reforma fiscal, lejos de generar un desarrollo económico favorable para los mexicanos, generará una deuda de 4,888 millones de pesos.

Respecto a los rubros de gasto, el diputado local del Distrito Federal por el PRD, Vidal Llerenas manifestó que “tristemente la discusión presupuestaria en la Cámara de Diputados normalmente no mejora la calidad del gasto. En general se incrementan las asignaciones que la SHCP envió con menos recursos de los recurrentes en temas sensibles como el campo, saludo y universidades estatales, como carta de negociación con los diputados, pero poco se discute sobre austeridad, evaluación del gasto o incluso sobre las grandes prioridades”.

La parte de evaluación del gasto genera, desde mi punto de vista, un punto muy importante, derivado que el hecho de no contar con una correcta evaluación del gasto ha generado que diversas entidades federativas presenten subejercicios bastante considerables en los recursos que les son asignados. El caso del Distrito Federal en lo que hace al Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) durante los ejercicios 2009 y 2010 es un claro ejemplo de ello.

Por lo que hace ya al tema del Impuesto al Valor Agregado impuesto al alimento de mascotas, cabe hacer mención que existieron diversas asociaciones pro animales que levantaron la voz en contra de este gravamen, uniéndose bajo la denominación “Juntos somos su voz”.

Una vez que el IVA fue aprobado por la Cámara de Diputados, se recibieron en el Senado de la República más de 120 mil firmas solicitando el rechazo a este impuesto, sin embargo, el mismo fue aprobado bajo el pretexto que tener una mascota es un lujo y una manifestación de riqueza. Según la Real Academia Española se define riqueza como abundancia de bienes y cosas preciosas. No encuentro un indicio respecto a manifestación de riqueza en un perro guía que es utilizado por una persona invidente. No encuentro la manifestación de riqueza en un perro rescatado de las calles y que es dado en adopción o la manifestación de riqueza en aquellos animales que son utilizados de manera terapéutica, como por ejemplo, para la rehabilitación de niños con problemas de autismo.

Ahora bien, 58% de los hogares de México tienen un animal de compañía, cuyo alimento se encuentra ahora gravado por el Impuesto al Valor Agregado, lo que afectará de manera directa la economía de las familias mexicanas. A través de este impuesto la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cree, porque ni siquiera tiene una certeza real, que se recaudarán alrededor de 500 a 600 millones de pesos durante el ejercicio fiscal 2014. La pregunta que surge es obvia, ¿a qué se va a destinar lo que se recaude por concepto de IVA en los alimentos de animales de compañía? Honestamente dudo mucho que se destine a apoyo a asociaciones protectoras de animales, a mejoras en parques públicos, a capacitación y suministro de material en centros antirrábicos, dudo que se generen políticas claras para la prevención de delitos cometidos contra animales, como la tortura, crueldad, o incluso zoofilia. Dudo también que puedan surgir, a través de los recursos recaudados, centros de atención para animales de edad avanzada que se encuentran en situación de calle con pocas posibilidades de ser adoptados y mucho menos se van a abrir clínicas gratuitas para el apoyo de la salud, tratamiento y esterilizaciones para los animales de compañía, especialmente aquellos en situación de calle. En pocas palabras, no se van a generar ningún tipo de actividades, centros o programas tendientes a dignificar la vida animal y procurar revertir la sobrepoblación de animales callejeros. ¿Entonces para qué, pues, servirá el impuesto? La respuesta es poco clara, aunque no puedo evitar sospechar acerca de los motivos de este nuevo gravamen cuando el gobierno está buscando por cualquier medio posible adquirir recursos para pagar los 496 millones de pesos que costará el nuevo avión presidencial, el cual tiene un precio mayor, incluso, al del Air Force One de Estados Unidos.

¿Cuál va a ser la realidad que veremos a partir de que el IVA entre en vigor el primer día de enero de 2014? El resultado es triste. Lo que podremos ver con toda claridad es lo siguiente:

ü  Más animales abandonados.
ü  Menor capacidad en Centros Antirrábicos.
ü  Menor capacidad de rescate y adopción de animales en situación de calle.
ü  Menor capacidad en hogares temporales.
ü  Menor posibilidad de controlar la salubridad animal, y por consecuencia, la humana.
ü  Y lo más importante, menor respeto a la vida animal.

El Senador del PRD, Mario Delgado dijo en Tribuna: “No se trata de la tenencia de un bien, se trata de una relación moral afectiva, no es una relación económica”. Comparto plenamente las palabras del Senador. La tenencia de un animal de compañía no es precisamente sinónimo de lujo, sino de cariño y respeto. ¿Se debe gravar con un impuesto el cariño y el respeto? Al parecer en México sí.

Desgraciadamente todos los partidos políticos de México, en menor o mayor grado votaron a favor de este nuevo gravamen. Todos excepto uno, el partido en el que tengo el honor de militar, el Partido Acción Nacional, instituto político que no solamente votó en contra, sino que inició movilizaciones para proteger los derechos de los animales. El lema del PAN es “POR UNA PATRIA ORDENADA Y GENEROSA Y UNA VIDA MEJOR Y MÁS DIGNA PARA TODOS”. En el PAN creemos que esta máxima no solamente aplica para los seres humanos, sino para todos los seres vivos, incluidos, por supuesto, los animales de compañía.

Benjamín Muñiz Álvarez Del Castillo

Twitter: @Benjamin_Muniz